Ahora todos a leer «La Nueva Historia de Loja», Tomo II

César Correa

No es un evangelio con una serie de conclusiones a ser creídas al pie de la letra, ni aborda todos los aspectos del pasado lojano del siglo XIX, pero lo que tiene es imprescindible para adquirir una buena comprensión de los antecedentes de la Loja que estamos viviendo. El segundo tomo de la obra «Nueva Historia de Loja», del sociólogo Galo Ramón Valarezo, editado por la Casa de La Cultura, Núcleo de Loja, lanzado el 28 de octubre pasado, es de lectura obligatoria para todas las personas que tienen o desean tener algún nivel de relevancia en la administración pública.

Desde ya resulta imperdonable que las autoridades provinciales, los candidatos a cargos de elección popular, los periodistas, los catedráticos de Ciencias Sociales, los dirigentes de los partidos políticos, los intelectuales se queden sin leer este libro, que debe llegar a ser tan conocido y utilizado como la Historia de Loja y su Provincia, de Pío Jaramillo Alvarado. Y, por supuesto, todas las instituciones educativas deben incluir abundantes actividades que sirvan para que los estudiantes conozcan y comenten la obra.

Los candidatos a cargos de elección popular quedan notificados en el sentido de que serán interrogados públicamente para probar si han procedido a darle una detenida lectura al libro de Ramón.

Anticipemos que en este segundo tomo se estudian dos momentos de nuestra historia similares al de la actualidad, en los cuales se describen las acciones y argumentaciones de las fuerzas que estaban muriendo, y como triunfaron y se consolidaron las fuerzas que nacían. Allí hay mucho que aprender acerca de los protagonistas de la historia.

El primer momento es la transición de la Loja colonial a la liberada de los ibéricos; la Loja de finales del siglo XVIII a la de la Gran Colombia e inicios de la República del Ecuador.

El segundo momento es la transición de la Loja conservadora, ciento por ciento feudal, a la liberal, que impuso el laicismo, de principios del siglo XX.

Hoy estamos en la transición de la Loja burguesa, la fuerza que muere, a la que está impulsando la pequeña burguesía, que constituye la fuerza que nace.