Crónica de una lámpara encendida en un auditorio vacío

Hubo demasiado ruido en el silencio, me impidió exponer la polémica.

Mi título fue un fracaso “concreto” y “llamativo” usé la retórica de la improvisación.

Gestos: agradecimientos sin palabras.

El mensaje principal:

“Corrobora la evidencia”.

La información necesaria:

Enfoca atractiva verborrea.

Desde mi punto de vista; “tomar la palabra a calzón quitado”,

para las investigaciones ficticias; certifica una excelente exposición.

En esa oportunidad

lo “preciso” y “atractivo”

enervó el interés de la audiencia

jadeó y aplaudió porque terminó.

Para concluir la charla

corregí a tiempo la tristeza,

resté la esperanza,

volví al objetivo del trabajo

dejé de lado la poesía e incluí

oraciones breves

 apagué la bombilla.

 para resumir lo incierto.

(De Fábrica de poesía)