El estiaje también afectará a varios sectores

La disminución del caudal de los ríos es una de las principales afectaciones.

Ecuador busca alternativas para afrontar el estiaje que, según se advirtió, empezará en octubre 2023 y se extenderá hasta marzo de 2024. Existe preocupación en diversos sectores productivos y energéticos por los efectos que ocasionaría. El exceso de lluvias, en determinadas zonas, también causa incertidumbre.

El advenimiento del fenómeno El Niño implica más lluvias en la Costa, pero sequías más fuertes en la cuenca oriental (región Amazónica), donde están las ocho principales hidroeléctricas con las que cuenta el país.

César Benavidez Silva, ingeniero agrónomo y especialista en Geografía y Geomática, en diálogo con Diario Crónica, explicó que, en el caso del fenómeno El Niño, en el sur del país, está previsto llegue en los meses de noviembre y diciembre.

Sin embargo, debido a las condiciones geográficas de la provincia de Loja, la situación será distinta dependiendo de cada cantón. En Loja y Saraguro, el impacto podría ser menor. Sin embargo, en Macará, Zapotillo, Puyango, Sozoranga, entre otros, zonas en una altitud menor a los 1.500 metros sobre el nivel del mar, las precipitaciones serán mayores.

Sequia

En lo relacionado al estiaje, en la actualidad, la temperatura en la Amazonia es mucho más alta provocando que las lluvias disminuyan. “Y podrá presentarse una sequía generalizada”, originándose una serie de consecuencias.

A decir del profesional, el estiaje en la Amazonía o las inundaciones en determinados sectores, trae consigo algunos impactos, entre ellos, “escasez de ciertos alimentos”.

Por ello, deben adoptarse las medidas preventivas para evitar ser afectados por cualquiera de los dos fenómenos.

Recomendaciones

A más de las medidas y planes, que puedan adoptar las autoridades; Benavidez Silva agregó que los ciudadanos deben colaborar. Por ejemplo, la creación de huertos domésticos para proveer la dotación de ciertos productos; ahorrar energía eléctrica y agua potable. Al igual que, en zonas secas, evitar causar incendios forestales.

En lugares propensos a inundaciones, no botar basura a los ríos y calles, entre otros. (I)