Diciembre=endeudamiento

Es el mes de la alegría,

de los dulces, caramelos

de las noches de desvelos

sin la “plata”, mama mía.

Es el mes de los regalos,

de la cena entre parientes,

de los versos recurrentes,

de los gordos reyes magos.

Y la plata no me alcanza

para dar a los muchachos

que nos piden sin empacho

a la antigua y vieja usanza.

Hay que verse las maneras

para en algo contentarlos;

es decir, agasajarlos

en sus ansias pasajeras.

Cuesta un ojo de la cara

este mes de endeudamiento

que de fijo ya presiento

que la cuota se dispara.

En colegios, en escuelas,

en las plazas de trabajo

el aporte, que carajo!

es dolor, dolor de muelas.

Las ofertas navideñas

nos inundan sin clemencia

y nos sacan de paciencia

sutilmente tan risueñas.

Lleve ahora, dicen ellos

y lo paga desde mayo

y nos “meten” como rayo

los productos todos bellos.

Todo es bueno con medida,

sin ponerse en la picota

analice bien la cuota

o se endeuda de por vida.

El dinero en efectivo

no es del todo necesario

pues los pilas propietarios

nos dan crédito asertivo.