Mirando fotografías cerca de Navidad

Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño

Diciembre es un mes que se caracteriza por traer una cascada de sentimientos de todo tipo, por un lado, la alegría de encontrarse vivos y poder disfrutar de las fiestas con los tuyos, con tus seres amados, los mismos que junto a ti estuvieron en los instantes gratos como en los difíciles que trajo este año. Y por otro la ineludible nostalgia que te asalta por estas épocas, que irrumpe y escarba en tu memoria trayendo a tu mente remembranzas de tiempos idos que inevitablemente siguen y seguirán por siempre en tu corazón

Recién, mirando fotografías mientras se acerca navidad, me embriagué de recuerdos mientras los retratos desfilaban ante mi vista trayendo vivencias simples quizás, pero cargadas de emotividad cosas y sitios de un ayer tal vez sencillo, pero repleto de un aroma a hogar increíble. Sumido en ese maravilloso letargo de añoranzas hermosas que solo las fotografías te permiten evocar, porque son como un túnel del tiempo que de pronto te trasladan hacia atrás y recuerdas a una novia que ya no está en tu vida, dejando tras de sí, una estela de amor que no pudo ser por esas cosas que a veces tiene el destino, que no te permitió realizar ese amor, o por el contrario viendo su foto agradeces que ya no esté más en tu camino porque solo te trajo pesar y desencanto

Las fotografías tienen ese poder de remontarte a momentos agradables, y tristes, luminosos y oscuros, cuando tu familia estaba completa y ahora muchos ya no están, tú mismo te das cuenta del paso del tiempo y de los surcos que va dejando en tu piel.

Las fotografías también te recuerdan a los amigos que llenaron y llenan lindos espacios de tu vida, los que estuvieron allí para compartir lo dulce y lo amargo, y los que se te alejaron ante el más leve anuncio de tempestad, en ambos casos te dejaron enseñanzas valiosas que nunca olvidarás. Cada retrato capta la esencia de un instante por demás hermoso, o los otros que te gustaría desterrar para siempre en lo más recóndito, fotos de partidas sin retorno de seres muy especiales para ti que sembraron en tu alma semillas de amor, que siguen creciendo abonadas de amor pese a su ausencia.

Siempre he sido partidario de sacarse fotos en eventos y lugares significativos, porque nos ayudan a perpetuar personas y sitios que luego se tornan imborrables, por los motivos que sean, representaron algo en tu vivir y estarán rondando tu mente cada vez que abras un cajón y aparezca de golpe una fotografía de algo o de alguien que te provocará una sonrisa, o te hará derramar una lagrima, dependiendo de la evocación que te traiga, esto obviamente suele suceder cuando nadie nos ve. Cuando te pones a mirar fotografías y está cerca la Navidad.