Navidad, Navidad, ¿quién te ha estropeado?
de un tiempo acá, tu rostro no es el mismo,
parece que un tremendo cataclismo,
sin pena y sin piedad, te lo afeado.
Ya no eres fiesta blanca y desbordante
para el pequeño aquel, carita sucia,
hoy día todo es dolo, engaño, astucia,
en este cada vez, mundo asfixiante.
Pues mientras en el mundo haya vileza
y en los hogares reine la pobreza,
difícilmente habrá felicidad.
Y así tú, inocente pobre niño
huérfano de calor y de cariño,
nunca sabrás lo que es la Navidad.
Acf.
