El Estado es garante…

Quilanga, 18 de enero 2024

De muchos derechos de las personas, de la naturaleza, pero los ciudadanos tenemos también muchas obligaciones por cumplir.

En este momento de aguda crisis y conmoción social, política y económica, es cuando el estado y sus líderes gobernantes deben mantener la sensatez, prudencia, equilibrio emocional y de conocimiento para lo toma de decisiones y acciones que beneficien a todos. Los ciudadanos, en cambio, debemos estar atentos para aportar y acatar decisiones gubernamentales para que nuestras acciones personales trasciendan en bien de la sociedad.

La aguda crisis relatada por periodistas, analistas, gobernantes, líderes y puesta en escena por los medios de comunicación tradicionales y modernos, afines o no a los gobernantes muestran el día a día de esta declaratoria de conflicto armado interno que pone en riesgo muchos derechos y obligaciones que descuidamos.

El derecho a la educación de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes es una obligación del estado y debe ser de calidad, para que se cumpla aquello tiene a su servicio un ejército de docentes, profesionales actualizados, conocedores de la metodología, de la didáctica y las estrategias para que el servicio educativo potencie competencias y habilidades que mejoren su aprendizaje en su proceso de vida. Los padres de familia son desde la corresponsabilidad apoyan, acompaña y orientan para que sus hijos, que, concomitantemente aprenda, también se forje como buenas personas.

El estado de guerra y conflicto interno sigue garantizando el derecho a una educación de calidad, inclusiva, participativa, solidaria justa e innovadora. La continuidad educativa con el apoyo de la variedad de recursos tecnológicos educativos se ha revitalizado y fortalecido, en relación, a la larga pandemia que nos sorprendió e irrumpió nuestro confort en la enseñanza, hoy, se notan un mejoramiento en las habilidades digitales que hacen que docentes y estudiante recreen esta nueva modalidad en la construcción del conocimiento.

La seguridad es también una obligación del estado, para ello, ante la amenaza y peligro constante de la violencia progresiva que el estado y los ciudadanos se encontraban, el presidente, consciente de sus obligaciones toma la decisión y este momento todos debemos enfrentar y juntos salir de la crisis. Las decisiones y acciones verán sus frutos en un tiempo impredecible, hasta tanto, debemos aprender a convivir hasta llegar a conquistar los valores más preciados la paz y la justicia, generadores de vida, armonía, solidaridad y respeto.

En su historia, nuestra patria ha sido prodigiosa, las victorias conseguidas, en los momentos de oscuridad, nacieron de la unidad y solidaridad entre todos los ecuatorianos, fueron el fruto de la fidelidad a la patria y sus valores, muchas veces traicionados, por los políticos de turno, es cierto, pero nuevamente se ha puesto de pie y ha escrito páginas gloriosas en su historia antigua como actual.

Asumir el reto de garantizar derechos y cumplir obligaciones pasa por cuidar lo más preciado del ser humano, la vida y por eso, garantizar seguridad y educación estamos en pro de conquistar una vida digna y soberana.