Luis Antonio Quizhpe Kapa
La lectura es un proceso interactivo que se realiza entre un lector y un texto. El lector, valiéndose de sus saberes previos, extrae datos de un texto con el fin de disfrutarlo, entenderlo o quizás para crear, para poner en práctica como estudiante, profesional o para cultivar su acervo cultural, porque la lectura, a más de proporcionar información y conocimientos, estimula y satisface la curiosidad intelectual y científica. Hay varios tipos de lectura. Hoy veremos cuatro: lectura oral o fonológica, silenciosa, creadora y lectura socializadora.
Lectura fonológica: se la que se realiza en voz alta, con el apoyo del aparato fonador. La articulación de los sonidos de las letras ayuda a que las ideas queden “gravadas” en el cerebro, aunque se gasta energía. Es útil para modular la voz en la práctica periodística y en la oratoria. La emplean con frecuencia los docentes porque permite mejorar la pronunciación de los sonidos de las palabras, así como el ritmo o entonación que contiene un texto.
Lectura silenciosa: el lector recibe directamente en el cerebro lo que ven sus ojos, salteando la experiencia auditiva. Aquí prima la concentración, a tal punto que el lector se queda “absorto” en su propio mundo. Se la realiza sin emitir ningún sonido o palabra. Es funcional porque se adapta a diferentes propósitos y tiene la ventaja de captar con mayor rapidez el significado porque: no pronuncia las palabras, puede leer a su propio ritmo, permite asimilar gran cantidad de información, etc.
Lectura creadora: se realiza a través de actividades creativas en las que el lector enriquece y socializa su lenguaje, supera su egocentrismo y valora el lenguaje como medio de comunicación. Quizás es la más importante en el proceso educativo porque el lector debe poner en práctica lo que se conoce con las artes del lenguaje: escuchar-hablar y leer-escribir, es decir, concretar el acto final que viene a ser la creación de un producto escrito (resumen, carta, ensayo)
Lectura socializadora: permite la relación grupal para comunicarse de manera colectiva. Se realiza a efectos de desarrollar habilidades o compartir intereses comunes y tiene múltiples ventajas como el empleo del tiempo con mayor eficacia, los integrantes aprenden unos de otros, comparten experiencias, estimulan la interacción y comunicación entre los miembros del colectivo. Se presta para ponerla práctica en clubes, talleres, tambos de lectura y en los medios de comunicación.
Estos tipos de lectura, no solo pueden ser aplicados en las aulas escolares a nivel de escuela, colegio o universidad, sino en otros escenarios posibles como reuniones de docentes, en eventos de profesionales, en grupos colegiados, en certámenes artísticos y educativos a fin, de poco a poco ir involucrando a la gente en la cultura de la lectura.
