Hemos normalizado lo malo

Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño

Es una época demasiado complicada la que vive la humanidad, por todo lo que sucede en el mundo en la actualidad, los moradores del planeta estamos perdiendo aceleradamente nuestra capacidad de asombro. Esto se torna peligroso, porque a la par de perder el asombro, vamos normalizando cosas, y casos reñidos con los valores que se tendrían que preservar a toda costa y que ahora escasean, y algunos hasta han desaparecido.  

Para contextualizar un poco lo que quiero expresar y transmitir por estas letras, diré algo que puede sonar recurrente, pero no por eso deja de ser preocupante para todos, porque si fundamentos básicos para una convivencia social armónica vienen fallando, a la larga los afectados somos todos. Por ejemplo, hemos normalizado insólitamente la corrupción en todos los estamentos de la sociedad, es impresionante como la coima, el robo, el irrespeto por lo ajeno, se ha ido haciendo parte de la cotidianidad del país. Gobierno tras gobierno se van sucediendo escandalosas tramas de podredumbre, que nos dejan simplemente estupefactos. Cuando un nuevo presidente asume el poder, el pueblo como que ya espera que el flamante mandatario haga públicos los escandalosos actos indebidos en los que incurrió el anterior, y que tome los errores de su antecesor, como un pretexto para justificar su falta de acción en obras que favorezcan a una ciudadanía expectante, que espera que esta vez pase algo diferente.

Estos constantes desfases entre lo que prometen mientras están en campaña, y lo que realizan una vez ubicados en el cargo, no son patrimonio solo del gobierno central, también ocurre en gobiernos seccionales, que se pasan culpando al anterior alcalde o prefecto, por su inactividad, cuando se supone que durante su postulación debieron empaparse de la realidad que deben encarar para hacer una buena gestión, en Loja tenemos una muestra palpable de ello, un alcalde que en casi nueve meses al frente del GAD no ha mostrado nada de obra pública para la ciudad y se la ha pasado denostando a sus opositores, incluidos medios de comunicación que se han mostrado críticos con su nula labor, actitud que le está ganando el repudio ciudadano, solo Dios sabe en que irá a parar esta administración.

A escala global no difiere mucho la situación, los países poderosos enarbolando la bandera de la democracia, se creen con derecho a intervenir en los asuntos internos de las naciones pobres y pequeñas, pero cuando alguien osa criticar todas las barbaridades que ellos hacen en el mundo, ponen el grito en el cielo, ellos deciden quien puede gobernar un determinado país tercer mundista y ponen gobernantes marionetas que terminan aceptando sus dictámenes con la cabeza gacha, so pena de no acceder a créditos de la banca mundial.

Hemos normalizado el aborto, las relaciones de un mismo sexo, ahora se puede escoger en la cédula de identidad que género encierra tu cuerpo, me parece que estamos naturalizando muchas cosas carentes de sentido que no nos llevarán a ningún buen puerto. Esa es solamente mi opinión, se me queda mucho hilo en el carrete, que poco a poco iremos desenvolviendo.