No a los “parches” de siempre, sí al cambio definitivo

Numa P. Maldonado A. 

Partiendo de las acertadas frases de Einstein: “No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo” y“La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia”.

Pensemos que, en el difícil momento que atravesamos, en vez de angustiarnos más es preferible aclarar la mente y repensar el país en forma positiva. Nunca más soluciones inmediatistas, pasajeras, coyunturales, demagógicas…, que siempre han conducido a la subida permanente de la deuda pública, de manera especial a partir del 2006, y han favorecido a unos pocos e inescrupulosos personajes de la política y economía nacional ubicados en el nefasto partidismo de derecha o izquierda… No más parches para agravar la situación y mantener el mismo esquema de ingobernabilidad, inseguridad y saqueo. Dejemos de ser miserablemente utilizados. Desenmascaremos a quienes siempre nos han mentido, exijámosles que nos digan la verdad, comenzando por el presidente Noboa y sus funcionarios y, sin duda alguna a los “líderes” y testaferros de los otros partidos y voceros, muchas veces inconscientes o fanáticos, de los mismos. Que sinceramente nos digan si es o no verdad que lo que realmente les interesa es la coyuntura política para triunfar en las próximas elecciones o la inseguridad, salud, empleo y educación que nos siguen mañosamente ofreciendo… Claro que las respuestas, doy por sentado, nunca serán sinceras: nos seguirán engañando impunemente y sin remordimiento de consciencia. Entonces debemos pensar en estrategias no violentas que nos conduzcan al CAMBIO. Al cambio rotundo del sistema político actual que nos ha conducido a un estado corrupto, inseguro, sin fuentes decentes de trabajo, carente de sistemas integrales de salud y educación y cada vez más alejado de los valores cívicos e individuales: un Estado fallido, con pocos funcionarios honestos que arriesgan la vida por mantenerse como tales… Un país que, desesperada y urgentemente, pide mejorar la clase política, eliminando de cuajo los pseudo liderazgos que ostenta.

Cambio que, desde luego, necesita una firme decisión acompañada de estrategias válidas y líderes solventes que, al momento actual, no se avizoran en forma clara…

Pero el problema inmediato es ver como se sale bien del déficit actual de 10.000 millones de dólares, pensando a largo plazo, no con parches como proponen muchos. Considerar seriamente las propuestas de subida del IVA diferenciado y la eliminación de subsidios a los combustibles, también diferenciada, las reformas que eliminen las enormes evasiones tributarias no determinadas (de pequeños y grandes evasores), la reducción adecuada del Estado obeso, y el control de los gastos superfluos (en fiestas, exceso de personal) o sobreprecios en la mayoría de GAD nacionales, una nefasta herencia de los gobiernos populistas…

Este tan necesario y esperado CAMBIO lo podrían hacer los mismos partidos políticos actuales o aquellos que se han desactivado por diversas circunstancias, o nuevas agrupaciones de políticos jóvenes, hombres y mujeres, honrados, valientes y visionarios; pero todos ellos capaces de discernir autocríticamente sin dogmatismos ni intereses grupales o individuales, con elevados valores cívicos y sociales, sin soberbia y con acertada mirada geopolíticas global.

Esta clase de buena gente se encuentra en el enorme conglomerado nacional que no pertenece al 4% del crimen organizado, que cuenta en sus filas con muchos narcopoliticos.