Confesión.-

Por ti mujer, por ti que eres mi encanto

brota mi inspiración, pulso la Lira,

por ti mi corazón gime, suspira,

y desfallece per amarte tanto.

Por ti que eres mi amor, que eres mi vida

y sanas a menudo mi dolencia,

te amaré hasta el final con persistencia,

y cantaré mis versos cual Lirida.

Por ti, solo por ti mujer amada

motivo de toditos mis anhelos,

veneraré tu imagen adorada.

Finalmente, por ti belleza suma

causa de mi penar y mis desvelos,

versos escribirá sin fin mi pluma.

Acf.