Antonio C. Maldonado V.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) no podrá ser cambiado parcialmente ni el Tribunal Contencioso Electoral por cuanto nos enrumban en intermitentes procesos de elecciones con participación obligatoria de la ciudadanía con sus excepciones; para el 21 de abril, en un solo acto, se llevará a efecto la Consulta Popular y el Referéndum dispuestos por el actual mandatario, Daniel Noboa Azin, debido a lo cual, es necesario explicar en qué consiste tanto la Consulta como el Referéndum porque la mayoría de los electores no conocen con claridad la diferencia entre estas dos instancias legales prescritas en la Constitución de la República y el Código de la Democracia: la Consulta Popular es un recurso de participación ciudadana que permite, por medio de la votación, consultar a los ciudadanos sobre temas que afecten al país a nivel político, económico o social, mientras que el Referéndum es un “tipo de Consulta Popular” que busca el cambio o aprobación de un artículo específico de la Constitución, a todo eso se tienen que agregar los anexos a los artículos pertinentes que generalmente la mayoría no los lee y los que lo hacen no lo entienden.
Luego de dicho episodio electoral y como el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs), se protege argumentando que el CNE presentó un certificado de que se encuentra en periodo electoral durante todo el año 2024, al disponer que el 11 de febrero de este año se inicia el periodo electoral para las elecciones del 2025, esto es, un año antes del día de las elecciones, consecuentemente la primera vuelta será el 09 de febrero de 2025 y en caso de producirse la segunda sería en 13 de abril; en estas condiciones el CNE no podrá ser renovado y continuarán en su tarea tranquilamente sus actuales integrantes.
En el conflictivo momento que vivimos acosados por el terror impregnado en la mente ciudadana que no cesa como se lo demostró por parte de veraneantes en el último feriado de Carnaval que disfrutaban en las playas del país quienes puntualizaban que se sentían más seguros con la presencia de los agentes de seguridad que resguardan su integridad personal y el atraco de los recursos económicos que portan, surge entonces la interrogante ¿hasta cuándo durará el estado de guerra decretado por el Ejecutivo para la casi totalidad de provincias?
En otro orden, la crisis carcelaria se ha vuelto un problema sin solución y subsiste permanentemente, así por ejemplo cada vez que se incursiona por parte de la Fuerza Pública al interior de los recintos carcelarios se repiten los mismos problemas con nuevos sistemas: el almacenamiento de armas de diferente calibre que se almacenan en sitios distintos del piso, paredes y tumbados y que no se sabe cómo se introducen a los pabellones de los privados de la libertad, quienes posibilitan esas artimañas, así como a qué hora se realizan esas tareas sin que los custodios se den cuenta.
El pueblo ecuatoriano necesita disfrutar de la tranquilidad que requiere para volver a sus actividades normales productivas, educativas, de salud, etc., y encontrar solución a los problemas que nos siguen afectando y escapan al accionar de gobernantes y gobernados como son los embates permanentes de la naturaleza con actuales inundaciones en diversos lugares del país con centenares de damnificados que requieren las atenciones solidarias de los organismos estatales y ciudadanía.
Loja, 15 de febrero de 2024.
