
Los ríos lojanos Zamora y Malacatos, que cruzan por el centro de la ciudad, están contaminados; en este último su notoriedad es más visible debido al color y olor de sus aguas.
En el sector del barco, Puerta de la Ciudad, al centro-norte de la urbe, se observa claramente el alto grado de contaminación de los ríos. Al unirse, chocan por un lado el agua turbia del Malacatos con el agua “cristalina” del Zamora, van uno metros separadas, pero al final gana la suciedad; situación similar sucede kilómetros más abajo del caudal, donde el río Zamora absorbe al Jipiro que viene de la parte oriental. (I)
