
La llegada de las lluvias a los cantones de la provincia ocasionó que los cultivos empiecen a crecer; sin embargo, existe una alerta por parte de agricultores en torno a la posibilidad de perder parte de las siembras y cosechas por este factor. Analizan cambiar su producción a cultivos más resistentes.
Circunstancias
En cantones como Celica, Puyango y Pindal, los sembríos cultivados en enero, avanzan en su crecimiento. El agricultor celicano Marcelino Enríquez señaló que las plantas que no se las comió la plaga (ratones) están de buen tamaño y en pocas semanas empezarán a florecer.
Ahora el temor es que la lluvia llegue con fuerza y los afecte, como en años anteriores, cuando tuvieron perdidas considerables.
Agregó que, en parte de sus terrenos —a más de maíz— decidió sembrar maní como una alternativa para diversificar la producción. “Actualmente, soy el único que siembra, ya que el trabajo es un poco tedioso, pero de gran rentabilidad”, afirmó.
Por su parte, Augusta Correa Rojas, directora distrital del MAG, indicó que viajó hacia estos lugares y conoció la situación: exceso de lluvias, por lo que tratan de manejar la situación y ver la posibilidad de ayudar a los agricultores en caso de perder sus cosechas.
A la fecha, no hay una cifra exacta de cuál es el daño o los afectados por las lluvias, pero existe, por lo que ya sería un segundo año con problemas.
“Como entidad, estamos solicitando que, en la medida de las posibilidades, trabajen con otro tipo de cultivos, por ejemplo, del maíz cambien al maní u otro producto que sea más resistente a las condiciones climáticas que se están presentando”, refirió.
En algunas zonas, ya lo están efectuando —con resultados alentadores—. (I)
