Leonardo Chamba H.

Luis Valarezo, Ernesto Gualsaquí y Carlos Ortega; Colegio Beatriz Cueva de
Ayora, Loja, 1968.
Continuación II Conjunto Los Falcons. Como el señor Gualsaquí llegó a ser muy conocido entre los músicos lojanos, por disponer del local y los equipos indispensables para la conformación de un conjunto musical, en alguna ocasión recibió la visita del señor Carlos Ortega Salinas, quien le propuso organizar un grupo de música tropical. Carlos había estudiado música en el conservatorio Salvador Bustamante y como tenía excelente predisposición para el teclado había adquirido un órgano electrónico de la marca National, similar al del pianista Mario Calle (†), integrante de los Rockings; otro amigo de Carlos, que sería el vocalista, también había comprado un micrófono de la marca Shure, que en ese tiempo era uno de los mejores componentes de sonido utilizados por las grandes orquestas. Al poco tiempo, nuevamente me convocó el señor Gualsaquí, el mismo que había insistido en que se cuente con mi persona para la creación del nuevo grupo. Para la planeación del correspondiente repertorio, como mencioné en un acápite anterior, la metodología de aprendizaje de las piezas musicales consistió en la adquisición de discos LP, escucharlos con la mejor atención para que cada quien aprendiera la parte respectiva, de acuerdo con el instrumento que manejaba, método similar al que practicaban también los otros grupos lojanos que existían por aquella época. Con este conjunto laboré por cerca de dos años, habiendo cumplido presentaciones en matinés bailables de colegios, comités barriales, bailes populares y particulares, tanto en Loja como en las ciudades de Macará, Celica, Cariamanga, Catacocha, Saraguro, Zaruma y Piñas.
Antes de concluir, me permito adicionar alguna información sucinta sobre quien fue el director del conjunto Los Falcons. Carlos Alberto Ortega Salinas nació el 17 de junio de 1949 en San Lucas, parroquia del cantón Loja; es hijo del señor Carlos Ortega Gómez (†) y la señora Juana Salinas Ordoñez; es el tercero de once hijos; es el único músico de su familia, que heredó la vena musical de su padre, quien fue director de bandas de música, primero de la de San Lucas y luego de Yacuambi, provincia de Zamora Chinchipe. Después, la familia trasladó su residencia a Loja, habiendo cursado la secundaria en el colegio Bernardo Valdivieso, y, al mismo tiempo, estudios de música en el Conservatorio Salvador Bustamante Celi, donde se graduó en flauta traversa y piano. En 1972 contrajo matrimonio con doña Germania Vallejo Delgado, habiendo procreado cuatro hijos, Carlos, el primero, que es ingeniero geólogo, mientras los tres restantes son músicos profesionales, con formación académica: Julio Patricio (violín y viola), Karla Johana (flauta traversa) y Germania Vanesa (violonchelo). En razón de su gusto por la música tropical, a la edad de 19 años creó el grupo “Los Falcons”, y posteriormente “Los Siete Latinos”. Sin embargo, su inclinación innata por la música sinfónica le obligó a trasladarse a Cuenca a continuar los estudios de música, habiendo alcanzado el grado de Licenciatura como Profesor en Ciencias de la Educación, especialización Musicología, conferido por la Universidad del Azuay. De regreso a Loja continuó los estudios y obtuvo un Diplomado en Teorías de Aprendizaje, avalado por el Centro de Estudios de Posgrado (Ceposg), de la Universidad Nacional de Loja (Guzmán, U. Cuenca).
En enero de 1986 el maestro Carlos Ortega creó la Banda Sinfónica Municipal, compuesta por 30 músicos instrumentistas, su estreno se efectuó el 12 de noviembre del mismo año en el hall del palacio municipal. Tuvo su proceso evolutivo al incrementar a la agrupación la familia de las cuerdas (violines, violas, cellos y contrabajo), convirtiéndose de esta manera en una orquesta sinfónica. Desde sus primeros pasos se tuvieron presentes los objetivos de difundir la música de los compositores lojanos, nacionales, latinoamericanos e internacionales, e incentivar a los jóvenes valores instrumentistas de la ciudad, provincia y el austro en la práctica del arte musical (La Hora, 2023). (Continuará).
Estas primeras experiencias como arreglista se remontan al año de 1970, en lo que sería otra faceta destacada dentro de su vida musical, dado que el gusto por los géneros tropicales lo llevaron a conformar el grupo “Los Siete Latinos”, del cual era su director y arreglista. Para el año de 1978 forma otra agrupación del mismo corte llamada “Los Estelares”, experiencia que le serviría para en lo posterior, cerca de 1980, iniciar sus trabajos de arreglos musicales de carácter sinfónico. Esta afición por la música bailable no la deja, no obstante, al paso de los años y a su trabajo en la dirección sinfónica, en el año 2009 forma y dirige la Orquesta “Candomblé”, con la cual realiza una producción discográfica con composiciones y arreglos inéditos, todos de su autoría.
que en ese tiempo funcionaba como una institución adscrita a la Escuela Superior de Música de la Universidad Nacional de Loja, para iniciar sus estudios en flauta traversa con el profesor Víctor Moreno Iñiguez, nacido en Loja, quien también paralelamente lo instruía como miembro de la Banda de Música del Colegio Bernardo Valdivieso junto al Maestro José María Bustamante Palacios, hijo del compositor Salvador Bustamante Celi. Otros maestros que aportaron en su formación musical inicialmente fueron: Manuel de Jesús Lozano, Manuel Torres, César Alberto Ortega y Miguel Cano Madrid, todos ellos prominentes personajes de la cultura musical lojana y ecuatoriana. En ese entonces la instrucción académica en la Escuela Superior de Música, consistía de un año preparatorio a manera de propedéutico, más tres años de formación instrumental y en diferentes materias musicales.
y dedicó su vida a formarse profesionalmente en este arte. Su padre fue un joven músico intérprete del clarinete, saxofón y piano, que viajaba a la ciudad de Cuenca para recibir clases con el Maestro José Miguel Vaca Flores, quien era director de las bandas militares de esa ciudad. Con esos conocimientos formó una banda popular en San Lucas; luego, por motivos de trabajo se traslada a Yacuambi en donde conforma otra agrupación musical que se encargaba de amenizar las veladas, misas y fiestas en general, siendo siempre Don Carlos María Ortega Gómez su director y arreglista. Todo esto lo recuerda claramente Carlos Ortega Salinas, que con tan solo tres años de edad ya acompañaba a su padre en los diferentes escenarios en los que se presentaba. Carlos Ortega Salinas contrajo matrimonio en 1972, con Doña Germania Vallejo Delgado, de esta unión matrimonial procrearon cuatro hijos y siete nietos, hasta la actualidad. El mayor de sus hijos es Ingeniero Geólogo, Carlos Danilo Ortega Vallejo; quién, a pesar de no ser músico profesional tiene siete años de estudios musicales entre violín y trompeta. Los otros tres hijos son músicos profesionales con formación académica y titulados, Julio Patricio Ortega Vallejo (violín y viola), Karla Johana Ortega Vallejo (flauta traversa) y Germania Vanesa Ortega Vallejo (violonchelo).
Ingresó a los once años al Conservatorio Nacional de Música Salvador Bustamante Celi, que en ese tiempo funcionaba como una institución adscrita a la Escuela Superior de Música de la Universidad Nacional de Loja, para iniciar sus estudios en flauta traversa con el profesor Víctor Moreno Iñiguez, nacido en Loja, quien también paralelamente lo instruía como miembro de la Banda de Música del Colegio Bernardo Valdivieso junto al Maestro José María Bustamante Palacios, hijo del compositor Salvador Bustamante Celi. Otros maestros que aportaron en su formación musical inicialmente fueron: Manuel de Jesús Lozano, Manuel Torres, César Alberto Ortega y Miguel Cano Madrid, todos ellos prominentes personajes de la cultura musical lojana y ecuatoriana. En ese entonces la instrucción académica en la Escuela Superior de Música, consistía de un año preparatorio a manera de propedéutico, más tres años de formación instrumental y en diferentes materias musicales. Para el Año 1973, coincidencialmente, con la llegada a la ciudad de Loja del Maestro Jorge Avendaño, de nacionalidad peruana, se realiza la apertura del Bachillerato en Música, lo que aumentaría seis años más de formación. El Maestro Avendaño toma la decisión de regresarlo al primer año, luego de ya haber cumplido con estos cuatro iniciales, establecidos previamente, lo que es tomado de buena manera por Carlos Ortega Salinas, por cuanto le sirvió para reforzar su dominio de la flauta traversa. Otro importante maestro en su vida de estudiante fue el Maestro Teófilo Álvarez, también de nacionalidad peruana, flautista y compositor. Finalmente, egresa del Conservatorio Nacional de Música Salvador Bustamante Celi en la Especialidad de Flauta Traversa. En 1980 viaja a Cuenca para realizar sus estudios universitarios, y para finales del año 1983 egresa con el título de Profesor en Ciencias de la Educación, especialización Musicología, en la Pontificia Universidad Católica de Ecuador, sede en Cuenca. Luego de la defensa de su Tesis obtiene el Título de Licenciado en Musicología, conferido por la Universidad del Azuay. De regreso a Loja cursa y obtiene un Diplomado en Teorías de Aprendizaje, avalado por el Centro de estudios de Postgrado (CEPOSTG), de la Universidad Nacional de Loja. Durante su estadía en Cuenca, fue profesor del Conservatorio José María Rodríguez en la cátedra de Flauta Traversa, músico integrante de la Orquesta.
Estas primeras experiencias como arreglista se remontan al año de 1970, en lo que sería otra faceta destacada dentro de su vida musical, dado que el gusto por los géneros tropicales lo llevaron a conformar el grupo “Los Siete Latinos”, del cual era su director y arreglista. Para el año de 1978 forma otra agrupación del mismo corte llamada “Los Estelares”, experiencia que le serviría para en lo posterior, cerca de 1980, iniciar sus trabajos de arreglos musicales de carácter sinfónico. Esta afición por la música bailable no la deja, no obstante, al paso de los años y a su trabajo en la dirección sinfónica, en el año 2009 forma y dirige la Orquesta “Candomblé”, con la cual realiza una producción discográfica con composiciones y arreglos inéditos, todos de su autoría.
La OSML se creó en enero de 1986 como Banda Sinfónica, compuesta por 30 músicos instrumentistas, su estreno se realizó el 12 de noviembre del mismo año, bajo la dirección de su fundador, el maestro Carlos Ortega Salinas.
Tuvo su proceso evolutivo al incrementar a la agrupación la familia de las cuerdas (violines, violas, cellos y contrabajo), convirtiéndose en una orquesta sinfónica.
Desde sus primeros pasos se tuvieron presentes los objetivos de difundir la música de los compositores lojanos, nacionales, latinoamericanos e internacionales; e incentivar a los jóvenes valores instrumentistas de la ciudad, provincia y el austro, en la práctica del arte musical.
