Los no hijos de Dios

Fabiana Ortega Flores

Fabigab2010@gmail.com

Sabemos que la sociedad, con el tiempo, cambia sus ideales. Hablemos de religión, justiciera e igualitaria, también, la principal genocida para algunas personas. ¿O serán sus seguidores el problema?

Se dice que las mujeres deben ir bien tapadas, entiendo el respeto que se le debe otorgar a una deidad, pero, el gusto de ropa o la simple prenda no influye en la fe que uno puede sentir. Y ¿Dios le daría la espalda a uno de sus hijos, solo por ser gay? Ser expulsado de la iglesia y vetado al matrimonio cristiano por ser homosexual, por sentir atracción o amor hacia alguien que consideran «enfermo». El imponer su religión sobre el resto de pensamientos, teorías o creencias. Convivimos con millones de personas, el menospreciar la perspectiva de otro, el etiquetar de pecadores a los ateos. La excusa de «Te falta fe». No es así, hay mucha gente atea o judía que tiene una vida normal, y en ningún momento sienten que les falta fe. Soy partidaria de que tu eliges tu camino, conforme tus actitudes o acciones que realizas, se definirá tu calidad de vida.

En conclusión, hay creyentes en el universo, en el destino y en dioses, pero eso no justifica el autoritarismo de infligir mentalidades machistas, racistas, fanatistas, abusadoras y genocidas. El alabar a alguien y mantener tus costumbres, son aquellas creencias o compromisos que acompañan a cada religión o mentalidad. Pero nadie sabe que esa es la verdad, la única y la más eficaz.