Sobrevivencia humana

Por: Sandra Beatriz Ludeña

Empiezo esta reflexión diciendo que desde los años 80 el mercado total se encarna en una estrategia, en una política, incluso se podría afirmar que es una política de Estado, estoy apuntando a la estrategia de la globalización.

Se trata de la globalización del sistema de dominación y de hegemonía, la globalización del poder total que conlleva a amenazas globales contra la sobrevivencia humana, con un agravante según mi forma de ver las cosas, que la estrategia mantiene implícito una lógica sacrificial.   

Esto cambia el curso de la modernidad, no estamos frente a una dicotomía entre capitalismo y socialismo, ni entre capital y trabajo asalariado, sino frente a una, entre mercado total y sobrevivencia humana.

La globalización no solo amenaza la sobrevivencia de los excluidos, sino la de todos; aunque los excluidos la sufren más dramáticamente.  Lo afirmo así, pues, es un sistema  de ley absoluta, que amenaza la vida humana.  Es por esto por lo que hay que racionalizar con discusión sobre ley total.

Esta estrategia conlleva un problema humano, que se enfrenta en nombre de la sobrevivencia.  Por lo dicho, la opción por la vida humana demanda de una nueva solidaridad, aquella que reconoce que la vida del otro es la opción por la vida de uno mismo.

El otro está en mí. Yo estoy en el otro, esta es la tabla de salvación para la sobrevivencia humana.  Pero, para salir de las palabras veamos un caso: Carlos trabaja en una institución pública, es un adulto mayor que está obligado a trabajar para sostener a hijos y nietos sin trabajo.  

A Carlos le asignado todos los turnos extras, horarios nocturno y feriados, él como adulto mayor según la Carta Magna debe ser tratado en condiciones especiales; sin embargo, a él se le dan las tareas que otros reniegan, pues, en la institución no pagan horas extras ni tiempos complementarios. Así él se enferma con frecuencia y lo sacan  en brazos.   

Cuando los familiares reclaman a Riesgos de trabajo, los jefes se ven presionados a reubicarlo, esta vez, va a cumplir horario normal, pero, lo degradan de servicios administrativos a mantenimiento, ahora Carlos barre, recoge basura del establecimiento,  clasifica  deshechos en los receptores madre.  Pero, no están conformes sus superiores, para denigrarlo más, colocan un supervisor que mantiene a Carlos bajo sol y lluvia todo el tiempo de labores, no puede parar.  Finalmente, después de ser rescatado, enfrenta un cáncer de piel.  

Este es el ejemplo de la irracionalidad que responde a la racionalidad. La crueldad que va en contra de la sobrevivencia humana. ¿Qué tipo de solidaridad implantaremos, mientras vivamos con la ley absoluta del mercado? Hay que ponerse en el pellejo del otro y sentirlo, es cuestión de sobrevivencia humana.