Entre apagones, consulta y pueblo

Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño

La semana pasada transcurrió entre apagones muy largos, la expectativa acerca de la consulta popular convocada por el gobierno, con miras a definir las estrategias sobre seguridad y otros asuntos de índole político, que le permitan al presidente Daniel Noboa delinear el rumbo a seguir en la recta final de su periodo, y verificar sus posibilidades ante los comicios de febrero del próximo año. El pueblo como siempre ocurre ocupó el último lugar en el pensamiento del pensamiento del gobernante, quien de manera impulsiva destituyó a la ministra de energía, mientras pregonaba un supuesto sabotaje, en mi opinión de forma apresurada sin ninguna prueba para sustentar tan graves acusaciones.  

La semana anterior también se llevó la vida de dos alcaldes de Ponce Enríquez y Portovelo respectivamente el primero, murió acribillado pese a poner una denuncia en la fiscalía por el peligro que corría su vida, igual fue victimado, dando la pauta de que seguimos acechados por la delincuencia que continúa extendiendo sus tentáculos por todo el país, sin respetar a nada ni a nadie, esta situación despierta un gran temor entre la ciudadanía, que pone serias dudas en las estadísticas que maneja el gobierno frente a la realidad, sobre todo en las principales ciudades que soportan los embates de la criminalidad que sigue atacando con igual agresividad que antes.  

La consulta trajo resultados ambiguos para el gobierno pues se esperaba una aceptación contundente en todas las preguntas propuestas, y solo lo logró en 8 de 11 y justamente el pueblo le dijo no, en las preguntas que aparentemente más le interesaban al régimen, que según analistas falló en la socialización de dichas interrogantes, esta falla fue capitalizada por la oposición que se encargaron de encausar la voluntad popular en contra de estas tres preguntas, ayudados por la coyuntura social del momento que no es tan favorable para el gobierno.

Respecto a los apagones, se tejieron diversas versiones, que iban desde el sabotaje expuesta por Daniel Noboa del sabotaje, hasta la de que Colombia no nos quería vender energía por decisión del presidente Petro como una especie de sanción por la invasión a embajada de México. También se dijo que faltó mantenimiento de las hidro eléctricas, en fin, se esgrimió muchas teorías de las que el pueblo nunca sabrá la verdadera.

Entre tanto, el pueblo sigue en espera de alguien que gobierne sin cálculos políticos y que le de más seguridad, más esperanza, y especialmente más sinceridad en sus decisiones que no sean tomadas en la trastienda sino a plena luz, de cara a los que lo llevaron al poder sin segundas intenciones con maquillaje popular.