Diego Lara León
Los apellidos son parte fundamental de nuestra identidad. Sin embargo, el uso de apellidos es una práctica relativamente reciente en la historia humana. En las sociedades antiguas, las personas a menudo eran conocidas solo por un único nombre. Pero, a medida que las comunidades crecían y se volvían más complejas, surgió la necesidad de distinguir a individuos con el mismo nombre de pila. Esta necesidad práctica llevó al desarrollo de apellidos, que proporcionaban una forma adicional de identificación.
Por ejemplo, en una comunidad pequeña había solo un Juan, pero luego en la comunidad vecina nació otro Juan, si alguien le quería enviar un mensaje a Juan, el mensajero preguntaba, ¿a cuál Juan?, ahí empezaron los apellidos. Quien enviaba el mensaje decía, envíale a Juan el del Valle, no le vayas a enviar ese mensaje a Juan el Herrero. Esos Juanes fueron los patriarcas de las familias Del Valle y Herrera.
Esta práctica se difundió rápidamente por todo el mundo, por las diferentes culturas e idiomas. Existen cuatro tipos de apellidos según su origen:
1.Los apellidos patronímicos y matronímicos: Estos apellidos derivan del nombre de pila del padre o de la madre. Por ejemplo, en inglés, Johnson significa «hijo de John», McArthur, significa “hijo de Arthur” en escoces. Mientras que, en español, Fernández significa «hijo de Fernando». Rodríguez, “hijo de Rodrigo”, Martínez ‘hijo de Martín”, González “hijo de Gonzalo”, entre otros muchos que abundan entre nosotros los hispanos.
2.Los apellidos Geográficos: Estos apellidos se originan a partir de un lugar geográfico asociado con la persona o su familia. Por ejemplo, «Brooklyn» puede derivar de una persona que vivía cerca de un arroyo (brook), y «Sevilla» se refiere a alguien de la ciudad de Sevilla en España, por aquí tenemos muchos “Loja”, “Cuenca”, “Quito”. También hay aquellos cuyos antecesores vivían cerca de Torres, Ríos, Campanas, Campos, Palacios. Los apellidos geográficos son comunes en muchas culturas y reflejan la importancia del lugar de origen en la identidad de una persona.
3.Los apellidos Ocupacionales: Estos apellidos se derivan de la profesión u ocupación de un individuo. Por ejemplo, Smith y Herrera, provienen en de alguien que tenía como oficio la herrería. Los “Baker», eran panaderos, los Molina, eran molineros, en los Países Bajos, por ejemplo, el apellido Van de Boer significa “hijo del Granjero”. También están quienes tenían posesiones o actividades particulares, por ejemplos los ganaderos eran “Vaca” o “Toro”, mis amigos Coronel, provienen de algún importante militar con ese grado en la milicia.
4.Los apellidos Descriptivos: Estos apellidos se basan en una característica física o personal del individuo. Por ejemplo, los “Delgado”, sin duda no eran muy gordos y los “Rubio” no eran muy morenos.
Con el tiempo los apellidos tomaron una característica hereditaria y han pasado de generación en generación con el propósito de identificar no solo a las personas, sino a todas las familias y los linajes. También son una herramienta para la identificación personal, y tienen un impacto significativo en la sociedad. Pueden reflejar la herencia cultural, la historia familiar y la posición social.
… Y tú, ¿sabes el origen de tus apellidos?
@dflara
