María Antonieta Valdivieso Cueva.
Tuve la suerte de ser su alumna en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Loja, en la carrera de Lengua y Literatura. Este insigne novelista (Malacatos, 1944), no solo inculcó en sus alumnos el amor a la literatura, especialmente la lojana, sino que también nos hizo conocer y comprender a escritores complejos como Julio Cortázar, especialmente a través de la lectura de cuentos como los contenidos en «Bestiario».
Durante el segundo año de la carrera, el doctor Carrión obtuvo una beca para realizar su maestría en Madrid. Su ausencia nos dejó con pena, pero su legado continuó inspirándonos. Han pasado muchos años desde entonces, y Carlos Carrión es actualmente uno de los narradores ecuatorianos más prestigiosos de los últimos tiempos.
Este novelista, editorialista y crítico literario ha participado y participa en variados e importantes eventos culturales: conferencias, mesas redondas, talleres creativos. Promocionó y mantuvo por varios años, talleres de literatura en la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Loja. Estos talleres dieron frutos, y hoy en día, los nuevos escritores, formados bajo su guía, mantienen y cubren los espacios literarios de nuestra ciudad.
Su obra ha sido muy reconocida, y por ello fue nominado al Premio Nacional Eugenio Espejo por su significativo aporte literario a la cultura nacional. Este galardón es el máximo reconocimiento que se otorga en Ecuador a quienes se han destacado en las artes, las letras y la cultura. La nominación de Carrión no solo resalta su talento como narrador, sino también su compromiso con temas de relevancia social y humana. Ha recibido importantes premios a nivel nacional e internacional.
Entre sus principales obras se destacan Porque me da la gana, una novela que lo hizo conocido a nivel nacional por su estilo irreverente y su capacidad para capturar la idiosincrasia ecuatoriana con ironía y humor. Otra obra notable es ¿Quién me ayuda a matar a mi mujer? (2006), que sigue explorando la vida cotidiana con un tono mordaz y crítico.
En sus últimas obras, un tema recurrente ha sido la situación crítica de los emigrantes, especialmente aquellos que han vivido en España. Sobre esta temática, ha escrito novelas conmovedoras, llenas de casos reales vividos por personas que han emigrado. La utopía de Madrid (2012), La mantis religiosa (2014), son ejemplos de cómo Carrión maneja la ironía con una sutileza que invita a la reflexión, al tiempo que proporciona entretenimiento.
El autor se ha trasladado por largos periodos a España para conocer de cerca la triste realidad de los migrantes, quienes en la mayoría de los casos viven en situaciones indignantes. Carlos Carrión, conmovido por estas historias, ha plasmado en sus escritos relatos desgarradores y llenos de humanidad, reflejando la dura realidad de sus compatriotas en el extranjero.
La obra de Carrión sobre la emigración es un testimonio del sufrimiento y la fortaleza humana. Sus libros han sido elogiados por su capacidad para combinar la narrativa literaria con el compromiso social, ofreciendo una visión penetrante y emotiva de la vida de los emigrantes ecuatorianos en España. Gracias a su labor, muchas de estas historias, han encontrado una voz potente y resonante en la literatura ecuatoriana contemporánea.
Como editorialista mantuvo por largos años artículos periodísticos en el diario Hoy de la capital de la República, que fueron publicados con el auspicio de la Casa de la Cultura “Benjamín Carrión” Núcleo de Loja en el 2002, en un tomo denominado Caballo de papel. En estos artículos describe principalmente situaciones y problemas de la ciudad, se dirige a las autoridades del gobierno central y municipal para pedir soluciones. Siempre comprometido y tratando de ayudar.
Es muy buen cuentista y con un alto sentido del humor, en la obra El corazón es un animal en celo, que es una recopilación de diez cuentos, hay uno particularmente jocoso que se llama La indeleble e irreverente ballena de Jonás, que narra un hecho inverosímil: la llegada de una ballena al río Malacatos y toda la parafernalia que se arma alrededor, realismo mágico puro, con personajes y autoridades conocidos de la ciudad que llegan en tropeles a ver al insólito cetáceo.
El amor erótico está presente en toda la obra de Carrión, y cómo no, si el amor es consustancial al ser humano: amores juveniles, amores prohibidos, amores tardíos, de todo hay y narrados con gran pasión y vehemencia.
En el prólogo a El corazón es un animal en celo, Lenin Paladines Salvador dice:” La novelística de Carlos Carrión se erige sobria, sin efluvios de rosas, de nardos o gladiolos”, “las figuras patéticas de lo cotidiano, de lo real, del quehacer puro son recogidas por Carrión y puestas en in lenguaje que utiliza la gente común”.
Larga vida a Carlos Carrión Figueroa, que sus novelas, cuentos y relatos continúen alegrando nuestra existencia; pues, están llenas de fino humor, ingenio, de frases de doble sentido y al mismo tiempo llenas de compromiso social.
Acabo de enterarme, con gran regocijo, que la Junta General de la Academia Ecuatoriana de la Lengua aprobó, en sesión realizada el 19 de junio la designación de este importante escritor lojano como nuevo miembro correspondiente de la institución. Mis más cálidas felicitaciones por tan importante logro de este distinguido intelectual.
Loja,10 de julio del 2024
