“Los hechos son elementos probatorios en instancias no viciadas y la verdad habla por sí sola, aunque a veces tarden en hacerlo”.
La Probidad se refiere a la honestidad, honradez, rectitud; y notorio es lo manifestado con evidencia, es conocido y sabido por todos. Bajo estas claras definiciones y en concordancia con la Constitución (Art. 66), todos los ecuatorianos tenemos derecho a disponer de servicios públicos y privados de excelente calidad. La Asamblea Nacional busca modificar con enmienda los requisitos para ser presidente y asambleísta, entre estos esta, el concepto de “Probidad notoria”, que se refiere a la conducta intachable y honesta de una persona, reconocida públicamente por su integridad y ética.
Este concepto es crucial en el ámbito jurídico y administrativo, donde se requiere que los funcionarios públicos y representantes ejerzan sus funciones con transparencia y rectitud. Bajo este término no cabe duda que habrá más vacantes que postulantes. Dicha probidad va más allá del cumplimiento básico de la ley; implica un comportamiento ejemplar que inspira confianza y respeto en la sociedad. A este requisito, se suma la experiencia, capacitación y formación justificada. También establece mecanismos transparentes para verificar el cumplimiento de estos requisitos. Señores lectores, es hora de exigir la probidad notoria en los candidatos para presidente y asambleístas en nuestro país, con el propósito de reivindicar la justicia, porque si dejamos de lado este requisito que contribuye a garantizarnos autoridades con imagen y conducta intachable estaremos en desventaja. De ahí que debemos hacernos las siguientes interrogantes ¿De qué viven los candidatos a elección popular? ¿Qué experiencia tienen? ¿Han representado en su vida las propuestas que ahora las predican? ¿Qué experiencia han logrado adquirir en el lapso de sus vidas? Con esto no quiero juzgar a las personas sino a determinar si su perfil es el adecuado para ocupar los antes mencionados cargos. Cada quien pongamos el ejemplo que queramos, pero es determinante que seamos responsables en el análisis del sufragio y la valoración de los candidatos. La Probidad Notoria debe ser tatuada en la mente de toda la sociedad que quiere el bienestar social para su pueblo como el mejor filtro para elegir a los representantes de la sociedad ecuatoriana. Los actores políticos son el espejo de la sociedad, es por eso que debemos ser prolijos en decidir quien ocupara estos cargos. Hoy en día la probidad notoria es algo que se está mencionando mucho en lo público y privado, porque la responsabilidad es de todos. Con lo mencionado anteriormente quiero mencionarles que todo aspirante en especial a elecciones populares deben contar con un historial de conducta y accionar intachable, que no pueden reducirse únicamente a no tener alguna sentencia ejecutada sino a demostrar su honorabilidad en su conjunto. Acompañado a todo esto debe de existir una veeduría nacional e internacional con el objetivo de garantizar que se cumpla este concepto tan importante en los aspirantes y de esta manera garantizar la transparencia, legitimidad y confianza en las próximas elecciones del 2025.
