Leonardo Chamba H.

Continuación III. Quienes hemos estudiado Agronomía sabemos que los Incas fueron excelentes agricultores. Conocieron las propiedades de los suelos y las semillas, de tal manera que, para evitar la erosión del suelo en lomas y cerros, crearon áreas en forma de terrazas o andenes, de manera similar a lo que actualmente ocurre en las montañas centrales de la República de China. Para aflojar la tierra y que las semillas de papa, maíz, quinua, melloco, oca, camote, etc. puedan germinar y crecer con facilidad, usaron la chaqitaglla, un utensilio que consistía en un palo afilado en punta en un extremo, que se introducía en la tierra empujando con el pie desde una pequeña barra horizontal. En la zona de la Costa, junto a la semilla sembrada colocaban pequeños pescados, los que al descomponerse servían de abono para el aumento de la cosecha. Las prácticas sobre el cultivo de los productos andinos eran traspasadas a los pueblos conquistados, incluidos los de los territorios de lo que hoy es Ecuador. Sin embargo, en la actualidad, la tradición de sembrar en terrazas se ha perdido en el callejón interandino ecuatoriano.
Concepto de suelo. El suelo es la base de la agricultura, por ser el medio donde se desarrollan las raíces de las plantas y de donde ellas toman el agua y el alimento para su desarrollo. Está compuesto por partículas minerales, agua, aire, materia orgánica y organismos vivos, animales pequeños, como las lombrices, y microorganismos que no se ven a simple vista. Los materiales sólidos son corpúsculos inorgánicos, residuos de plantas y animales descompuestos. El agua facilita el movimiento de elementos químicos, para que junto con ella sean tomados por las raíces. El aire sirve para que respiren los pequeños animales del suelo y las raíces de las plantas.
El perfil del suelo. Si se cava un hueco profundo en la tierra, se pueden ver las distintas capas (horizontes) del suelo, que en conjunto forman el perfil del suelo. El perfil de suelo más simple tiene tres horizontes. El primer horizonte “A” es la capa superior, que es la más oscura del suelo, porque tiene la mayor cantidad de material orgánico o “humus”, el cual se forma con todos los residuos de animales y plantas que caen al suelo o crecen en él; esta es la capa en la cual se desarrollan las raíces. El horizonte «B» es el “subsuelo” y es de un color café más claro que el café de la capa superior, porque contiene menos material orgánico. El horizonte «C» es la capa más inferior, y se compone parcialmente de material rocoso descompuesto.
Propiedades físicas. 1) Textura, es la mezcla de las partículas del suelo (arena, arcilla y limo) que contienen los horizontes del suelo; 2) Estructura, es la forma cómo se unen las partículas para formar terrones; 3) Porosidad, es la entrada en el suelo del aire y el agua indispensables para la vida de las plantas; 4) Profundidad efectiva, punto hasta donde llegan sin dificultad las raíces de las plantas buscando agua y alimentos; 5) Color, los oscuros tienen más materia orgánica y son muy ricos en nutrientes; los pardos, rojizos o amarillentos no se encharcan; 6) Drenaje, es la rapidez con que se secan los suelos después de un aguacero; 7) Permeabilidad, es la facilidad con la que el agua y el aire se mueven en el suelo; 8) Infiltración, es la velocidad máxima con que el agua penetra en el suelo y lo mantiene húmedo.
Propiedades químicas. Son las concentraciones de elementos disueltos en el agua del suelo, siendo las principales que deben conocer los campesinos: acidez, materia orgánica y nutrientes.
Acidez. La acidificación consiste en una serie de procesos que generan un suelo ácido, es decir un suelo de pH inferior a 7,0. También, es una de las propiedades químicas de los suelos relacionada con su fertilidad, siendo de categoría baja los suelos de áreas tropicales y subtropicales, debido principalmente al lavado de nutrimentos por un exceso de agua y a la baja disponibilidad de algunos de ellos por efecto del pH; de ahí que es sumamente necesaria la realización del análisis del suelo en forma oportuna, para mejorar su fertilidad y el manejo del suelo dedicado a la actividad agropecuaria. (Continuará).
