Natalicio del Tcrn Lauro Guerrero, héroe nacional

Quilanga, 17 de octubre 2024

El 20 de octubre de 1873, en el hogar de Anselmo Guerrero Córdova y Tomasa Becerra Calderón, nace Lauro Guerrero Becerra, así, desde aquel día el sol se alinea en la pequeña parroquia de Catacocha, cantón Paltas augurando el advenimiento de un ciudadano ilustre, de un patriota, de un verdadero guerrero que enfrentaría mil batallas.

El 05 de junio del año 1895, la revolución liberal comandada por Eloy Alfaro emergía con fuerza. Lauro Guerrero, se enroló en el ejército liberal y asistió al combate de Loja el 29 de Julio contra el gobierno conservador del presidente encargado Arístides Rivadeneira Ponce. El 29 de agosto de 1896 combatió en Cajanuma contra la reacción ultramontana del centro de la república. Después peleó en Tulcán contra los guerrilleros del Obispo Pedro Schumacher que habían repasado la frontera norte y amenazaban avanzar a Quito. En esas ocasiones demostró ser un Oficial de valor y fortaleza.

En apenas ocho años, asciende al grado de Tnte Coronel de Infantería, ascenso logrado por su servicio y defensa a la patria. Al fragor de los combates su vida estuvo en permanente riesgo, su valiente liderazgo merece la confianza de sus superiores quienes lo envían a defender el territorio amenazado por el vecino del sur. Allí, en Torres Causanaí libra la gran batalla, cae acribillado por el enemigo y muere el 28 de julio de 1904.

Muere el militar, muere el ser humano, muere el liberal y nace un nuevo héroe nacional. Desde entonces, el viento de la libertad sopla con fuerza en la memoria de ilustre ser humano cuyo legado trasciende el tiempo: el teniente coronel Lauro Guerrero Becerra, insigne hijo de Catacocha y de la patria. Su corazón latió al ritmo de la patria, y con cada paso que dio, fue forjando un camino de sacrificio y honor. Lauro Guerrero no solo se destacó como soldado en los campos de batalla; se convirtió y es hoy en un símbolo de esperanza y determinación para un Ecuador que anhela justicia, libertad, paz.

Su entrega a la vocación militar fue total. En cada enfrentamiento, su valentía no solo iluminaba el sendero de sus compañeros, sino que también infundía coraje en quienes lo rodeaban. Su moral era intachable, y su disciplina, inquebrantable. Guerrero enseñó que la verdadera fuerza radica no solo en el uso de las armas, sino en la convicción de luchar por un ideal, en la capacidad de permanecer firme ante la adversidad.

Su testimonio de vida coherente se fundió con la tierra por la que luchó, y su sacrificio se convirtió en un acto eterno de amor por su país. Allí, su legado se consolidó, dejando una huella imborrable en la historia de la nación.

Celebramos su natalicio porque Lauro Guerrero no murió; se elevó como emblema de libertad, un patriota que dio todo lo que tenía, incluso su vida, por la salud de su nación.

En su memoria, el cantón Paltas bautizó a una de sus principales calles y parroquias con el nombre de Lauro Guerrero. Loja ciudad y provincia tienen al Colegio Militar, lugar donde se cultivan los mismos ideales que él defendió con fervor. En sus aulas resuena el lema “Sólo Venciéndote Vencerás”, que se erige como un himno a la trilogía de Honor, Disciplina y Lealtad, valores que él personificó y que continúan inspirando a las nuevas generaciones.  Su legado vive en cada cadete que se esfuerza por alcanzar la grandeza, recordando que el verdadero patriotismo se manifiesta en el servicio desinteresado a la patria. Así, el teniente coronel Lauro Guerrero Becerra sigue siendo un faro de inspiración para todos aquellos que buscan un camino de honor y sacrificio.