San Antonio de las Aradas nos necesita

Juan Luna Rengel

Quilanga, 30 de octubre 2024

San Antonio de las Aradas celebra, este 30 de octubre, sus 63 años de vida política. Es la primera parroquia rural del joven cantón Quilanga. Próspera, agrícola, turística, agroturística por su excelente producción del café y dotada de grandes seres humanos que se destacan en el arte de la poesía, son algunas de las características que la definen e identifican a nivel de nuestra provincia, el país y el mundo.

Este pequeño rincón de los andes, en donde, se funde la historia de un pasado que necesita ser conservado y preservado, con un proceso de desarrollo estructural, social, y económico que responda a las aspiraciones de sus ciudadanos y a las exigencias de una sociedad que evoluciona y se transforma aceleradamente.

Históricamente relegada por los poderes centrales, descuidada por la debilidad y falta de habilidad de sus líderes locales, que, a su turno, la han representado; a los que se suman los hechos históricos, desgarradores y devastadores incendios forestales y de fincas de producción cafetalera hacen que la veamos solariega, pequeña y triste.

Según datos del último censo nacional 2022, San Antonio de las Aradas cuenta con 1.119 habitantes en una extensión de 108 Km. En su territorio, sus habitantes que habitan en un promedio de 10 habitantes por kilómetro cuadrado, su principal actividad es la agricultura, principalmente el café como la mejor expresión de su desarrollo económico y potencial agroturístico para las nuevas generaciones y le han merecido reconocimiento nacional en concursos de café como la taza dorada y de excelencia. La gran mayoría de familia cuenta con sus huertos familiares para su consumo diario. El acceso a fuentes de trabajo en el servicio público es mínimo.

Los devastadores incendios forestales del 2019 y del mes de agosto 2024, no han logrado claudicar el ímpetu de sus habitantes, aunque la ayuda gubernamental de los distintos estamentos ha sido mínima. Vale recordar que, según las cifras de la Secretaría Nacional de Riesgos se consumieron 6.295 hectáreas de vegetación y huertos familiares fueron afectados 17 viviendas, 3 destruidas en su totalidad, 3 personas heridas, 200 personas damnificadas, animales domésticos calcinados y un 60% del servicio público de agua afectado. Para la memoria y conciencia histórica en el 2023 hubo un bombero fallecido.

Al relatar estos hechos dolorosos y agotadores para los habitantes de la parroquia y del cantón, a lo mejor, algunos provocados, otros fortuitos, por las condiciones climáticas deben propiciar en la mente y el corazón un momento de reflexión sobre las prácticas con las que se efectúan las labores agrícolas y ejercitar una toma de conciencia responsable para cambiar prácticas y actitudes que vuelvan a todos más responsables con la naturaleza y con la vida.

Los incendios dejan secuelas de dolor, pero históricamente, sus habitantes solos se han levantado y no han abandonado su terruño y siguen allí en la lucha diaria, pujante miran hacia nuevos horizontes y derroteros que hagan de su pequeño espacio un verdadero potencial del café, que es su historia, su cultura y tradición.

Gracias a la magia de la comunicación convencional y los medios digitales de información San Antonio de las Aradas y el cantón Quilanga están en los ojos del mundo, la catástrofe última visibilizó las reales condiciones de vida y es la ocasión para fortalecer lazos de fraternidad y experiencia nacional y universal. No únicamente para receptar las ayudas solidarias, sino exigir lo que en derecho corresponde al gobierno y sus dependencias y abrirnos a otras experiencias nacionales e internacionales de liderazgo político y social que buscan el desarrollo integral y ambiental.