Defendamos la libertad y la justicia

Luis_pineda47@yahoo.es

Durante los tres últimos gobiernos (Lenin Moreno, Guillermo Lasso, Daniel Noboa) han destruido al Ecuador debido a sus políticas entreguistas al FMI, a los grandes empresarios nacionales e internacionales, no se implementó un plan para controlar la delincuencia, no se realizó el mantenimiento de las centrales eléctricas, pactos con diferentes mafias internacionales, persecución a los políticos de oposición, control político de la justicia y la dictadura de los decretos presidenciales.

Para profundizar en el tema, les presentamos unos fragmentos del artículo “Sí, se puede derrotar al fascismo” de Pedro Pierre:

“El fascismo, comenzó con el ex presidente Lenin Moreno que se entregó de cuerpo entero al FMI (Fondo Monetario Internacional). Se profundizó con el ex presidente Guillermo Lasso cuyo gobierno pactó con el narcotráfico internacional, la mafia albanesa y los carteles mejicanos y acrecentó sus ganancias bancarias llevándolas en paraísos fiscales como Panamá. Con el actual presidente hemos pasado al mundo de la mentira y del atropello al derecho. El “nuevo Ecuador” prometido y afirmado no ha nacido. Siguen la corrupción, la persecución política, la manipulación digital, el desempleo masivo, la inseguridad, la delincuencia, la migración, los apagones, el narcotráfico, siguen las órdenes del FMI y el yugo del neoliberalismo.

Estamos en una dictadura fascista. El atropello a la Constitución y a los Derechos Humanos es campante: lo vemos con la suspensión de la vice presidenta y a su inmediato remplazo. Los poderes estatales, como son el judicial, el electoral y el Consejo de participación ciudadana obedecen vergonzosamente a los deseos del presidente.

El fascismo se puede derrotar. Muchos ya lo estamos sintiendo y hemos decidido ‘mutar’, cambiar de manera de vivir individual y colectiva. Para cambiar estructuras económicas, políticas, sociales, culturales, eclesiales y ambientales, hemos comenzado a crear nuevas estructuras que sustituyan la que están caducas y perversas. En lo económico el compartir financiero se organiza en pequeños grupos que se multiplican, la producción de bienes parte de una propiedad colectiva y de un trabajo común.  En lo político, van creciendo los grupos y las organizaciones populares que buscan incidir en los partidos políticos para que estos sean la voz y la defensa de los más necesitados. Grupos independientes se activan y señalan que en la Revolución Ciudadana, Pachakutik, el Partido socialista ecuatoriano son una alternativa al neoliberalismo mortífero. En lo social mujeres organizadas son siempre más numerosas y eficaces para defender sus derechos y los derechos humanos. Por muchas partes jóvenes expresan colectiva y creativamente su disconformidad y sus sueños mediante las redes sociales y la cultura artística. En lo eclesial se reconoció que las Comunidades Eclesiales de Base, como ‘Iglesia de los Pobres’, son “un ejemplo de Iglesia sinodal”. En lo ambiental se aprende a comer y curarse de una manera más natural; cada vez más familias eliminan plásticos, grasas, gaseosas, carne… También reciclan, hacen abono orgánico, cultivan legumbres, plantas y flores.

Está claro que estos grupos somos pequeños y todavía insuficientes para hacer una ola nacional que barra todo lo demencial de nuestra organización nacional. Pero nos mantenemos, crecemos, buscamos ser “sal, luz y fermento”. Es desde lo pequeño y no desde el capital financiero que construimos un nuevo Ecuador, el que soñamos, el que necesitamos y el que viene para quedarse. Sigamos con terquedad para que se multipliquen estas joyas que adelantan el futuro… donde el fascismo sea sólo un mal recuerdo y la dignidad colectiva se haga costumbre.”