La primera planta de café en Ecuador se sembró en Loja 

Por: Lcdo. Augusto Costa Zabaleta  

Con mucho respeto para los hermanos manabitas, debemos corregirles y decir que la primera planta de café no se sembró en Jipijapa, en 1860, como hasta aquí se ha sostenido, sino en Cariamanga, en la provincia de Loja. Treinta y cuatro años antes, el censo económico de 1826 registró esta novedad: se contabilizó el primer quintal de café en el cantón Cariamanga que entonces estaba integrado por las poblaciones de Cariamanga, Amaluza, Macará y Sozoranga. Esto significa que las plantas que produjeron ese quintal debieron sembrarse, al menos, unos tres años antes (en 1823, en alguno de los pueblos aludidos. La división territorial dictada por la gran Colombia el 25 junio de 1824 había creado en Loja los cantones Cariamanga, Catacocha, Zaruma y Loja. 

El censo económico del siguiente año (1827) registró la producción de 8 quintales de café, cuatro en el cantón Catacocha (integrado en ese momento por los pueblos de Catacocha, Alamor, Celica, Guachanamá y Zapotillo) y los otros cuatro quintales en el cantón Zaruma (integrado por los pueblos de Zaruma, Chaguarpamba, Paccha, Santa Rosa y Yul); es decir, su cultivo prendió en toda la provincia de ese entonces, iniciando la creación de lo que denominamos «La cultura cafetera lojana». 

¿Qué hizo posible que el café prendiera en Loja, como Pedro en su casa?

Siete factores se juntaron en aquel momento. El primero fue sin duda, la llegada de numerosas personas. Entre 1790 y 1827, la población de Loja creció de 23.033 a 26.637; muchos llegaron de Lima, Piura, Cuenca y otras latitudes, escapándose de las reclutas de las guerras de independencia o buscando una oportunidad en esta provincia semipoblada. 

El segundo factor fue, precisamente, la existencia de extensas zonas por colonizar; las parroquias de Alamor, Chaguarpamba, Amalusa, Guachanamá, Quilanga y Zapotillo eran montañas casi baldías que podían ser habilitadas para la producción a bajo precio. 

El tercer factor fue, seguramente, el más importante: los recién llegados se encontraron con la huerta agroforestal de los Paltas.

El cuarto factor estuvo estrictamente ligado con que los andes bajos reúnen las condiciones biofísicas y climáticas ideales para el desarrollo del café. 

El quinto factor se relaciona con la cultura cafetera y lojana. El sexto factor tuvo relación con los precios; el séptimo factor se relaciona con la adaptación de la tecnología necesaria para producir café. 

Lcdo. Augusto Costa Zabaleta  

Ced. # 1100310455