Luis Antonio Quizhpe
La hermenéutica es una corriente filosófica, encargada de interpretar textos teológicos, filológicos y de arte, en este caso de obras literarias. Se basa en la idea de que el significado de los textos se encuentra en la relación entre el lenguaje y la interpretación, en cuyo sentido es el arte de interpretar y comprender los textos en toda su dimensión, con el objetivo de ir más allá del significado literal e inferencial para proveerle a la obra literaria de una pluralidad de sentidos.
Según Palmer “la hermenéutica provee una alternativa propia para la interpretación de los textos. Es, en sentido general, el estudio de la comprensión y de la interpretación, y en sentido particular, la tarea de la interpretación de textos y autores”; por lo que es considerada como parte de la perspectiva cualitativa porque el concepto predominante de la investigación cualitativa incluye, de manera general, todos los enfoques que no son cuantitativos.
Para analizar una obra desde la hermenéutico hay que saber que: 1) Se aspira interpretar un texto más allá del sentido literal, inferencial y crítico valorativo. 2) Nunca se llega a una interpretación final, definitiva o absoluta de un texto. 3) Nuestro mundo es como un texto inacabado que hay proyectarle a un fin. 4) El texto puede ser interpretado y reinterpretado las veces que se quiera. 5) Para descubrir el significado de un texto hay que ver el contexto del autor y su sistema sociocultural. 6) Hay que dialogar activamente con el texto. 7) Se debe discutir en torno a los prejuicios del lector y autor. 8) Es a la final interpretativa, empírica, cualitativa y reflexiva.
Para el citado Palmer la hermenéutica presenta una triple dimensión: 1) La hermenéutica como lectura, 2) Como explicación y 3) Como traducción. Como lectura parte de que toda lectura (silenciosa) de un texto es una forma encubierta de una interpretación oral, por lo que los principios de la interpretación oral, tales como la actuación, el énfasis, la entonación, se aplican a la interpretación de cualquier texto. La hermenéutica como parte de la explicación o parte de la interpretación hace énfasis en el aspecto discursivo de la comprensión, puesto que los textos no solamente dicen algo, sino que también explican algo, lo racionalizan y lo clarifican.
Y por fin, la hermenéutica como traducción tiene que ver con la tarea del traductor que consiste en un proceso de negociación de significados entre el productor y el receptor del texto donde la traducción nunca es literal, sino que el objetivo del traductor es el de producir un texto nuevo que tenga el mismo significado que el texto original pero que sea expresado de manera que le resulte natural al receptor del mismo en su propia lengua.
Para el empleo de este método de análisis se requiere de una alta sensibilidad y amplia cultura general, capaz de caminar de lo literal a lo inferencial, hasta arribar a un juicio de valor cualitativo y reflexivo de una obra, basándose siempre en fundamentos lógicos, sicológicos y con elevado pulso crítico imparcial. Nada difícil, pero sí de mucha prudencia y entrega.
