Alfredo Suquilanda Valdivieso
Meses antes del inicio de la Batalla de Tarqui, las fuerzas peruanas habían invadido territorios pertenecientes a la Gran Colombia, las negociaciones diplomáticas con Simón Bolívar habían fracasado y en el mes de julio de 1828 se declaró oficialmente la guerra. En noviembre de 1828, La Mar ingresó al territorio grancolombiano, ocupó Loja y prácticamente todo el departamento del Azuay. Posteriormente también se ocupó la ciudad de Guayaquil, el 19 de enero de 1829 se firmó la capitulación de la ciudad de Guayaquil que fue ocupada por tropas peruanas.
La mañana del 27 de febrero, el mariscal Antonio José de Sucre logró ubicar a sus tropas en una posición ventajosa cerca de la ciudad, en el denominado Portete de Tarqui, la batalla se decidió rápidamente a favor de las fuerzas grancolombianas. Las bajas en el ejército peruano fueron numerosas, se estima que perdieron un millar de hombres entre muertos y heridos, además de unos 300 prisioneros y un medio millar de desertores.
Como resultado de la Batalla de Tarqui las fuerzas peruanas fueron obligadas a retirarse de todos los territorios ocupados y el General La Mar tuvo que aceptar las condiciones impuestas por Sucre, establecidas en el tratado de Girón.
La Batalla de Tarqui tuvo lugar en 1829 en el Portete de Tarqui, cerca de la ciudad de Cuenca. En esta contienda, se enfrentaron las tropas peruanas lideradas por José de La Mar y las fuerzas de la Gran Colombia bajo el mando de Antonio José de Sucre y Juan José Flores. La batalla es recordada como fecha del civismo en Ecuador por la victoria de las fuerzas Gran Colombianas sobre el Ejército Peruano. El acontecimiento se lo conmemora cada 27 de febrero como Día del Civismo, Día del Ejército Ecuatoriano, Día de la Unidad Nacional y Día del Héroe Nacional.
El 27 de febrero de 1829 se dio una de las gestas de nuestra historia más trascendentes, una emblemática victoria que inspiró para que, con la promulgación de la primera Constitución, el 11 de septiembre de 1830, nazca constitucionalmente el Ejército.
El hecho histórico de 1829 consolidó la libertad y fue el preámbulo que dio forma a la institución militar, siendo hoy esta fecha, establecida como el Día Clásico del Ejército Ecuatoriano, del Civismo y de la Unidad Nacional. Son 196 años de trajinar por los confines de la patria, en que el Ejército de los ecuatorianos ha extendido su mano solidaria a sus compatriotas con lealtad, solidaridad y profesionalismo.
Hoy, que el país vive tiempos difíciles, un horizonte politizado, se hace necesario la unidad nacional, el diálogo, el respeto, la libertad, la democracia y la esperanza en todas sus formas, es un entorno propicio para recuperar aquel espíritu del 27 de febrero de 1829 y del 26 de enero de 1995.
Al celebrar un año más de la Gesta de Tarqui me complace, como ciudadano de frontera, invitar al pueblo ecuatoriano a honrar la memoria de nuestros soldados que han entregado su vida por nuestra Patria y a todos los soldados que siempre han defendido la heredad territorial cuidando nuestra soberanía y dignidad junto al pueblo, por esto todos debemos rendir homenaje de admiración y pleitesía a nuestro glorioso EJÉRCITO VENCEDOR en esta gran fecha cívica.
Pocos meses después se produjo la disolución de la Gran Colombia y Ecuador se convirtió en una república independiente.
Personalmente rindo homenaje de gratitud y admiración al glorioso BATALLÓN DE INFANTERÍA 21 MACARÁ y a la ESCUELA POLITÉCNICA DEL EJÉRCITO, que me brindaron el honor de haber sido las instituciones en donde inicié y terminé mi vida laboral.
GLORIA, GLORIA AL EJÉRCITO NUESTRO.
Con todo respeto y aprecio.
