La Asamblea Constituyente es “un mecanismo participativo y democrático para la reforma (cambio) total o parcial de la Constitución”, también llamada Carta Magna o ley suprema de un país porque está por encima de cualquier otra normativa de menor grado.
El artículo 444 de la actual Constitución indica el proceso para realizar una Asamblea Constituyente: esta sólo podrá ser convocada a través de consulta popular. Esta consulta podrá ser solicitada por el Presidente de la República, por las dos terceras partes de la Asamblea Nacional, o por el 12% de las personas inscritas en el registro electoral. La consulta deberá incluir la forma de elección de los representantes (asambleístas constituyentes) y las reglas del proceso electoral. La nueva Constitución, para su entrada en vigencia, requerirá ser aprobada mediante referéndum con la mitad más uno de los votos válidos. Para implementar una Asamblea Constituyente el presidente de la República, debe enviar un escrito a la Corte Constitucional , indicando los motivos para realizar una Constituyente, qué cambios busca implementar y adjuntar el reglamento que regirá las elecciones de los asambleístas constituyentes, que son quienes elaborarán la nueva Constitución la cual debe aprobar o desaprobar si la vía para esos cambios es la Asamblea Constituyente, si aprueba esa vía, el Presidente de la República, debe convocar a una Asamblea Constituyente, a través de decreto. El decreto pasa al Consejo Nacional Electoral (CNE) para que ejecute la consulta popular y la ciudadanía decida si quiere o no una Constituyente. Si el país responde sí, en las urnas, habrá otra elección para definir a los asambleístas constituyentes. Una vez elegidos a los constituyentes, ellos elaborarán la nueva Constitución. La nueva Constitución debe ser aprobada o reprobada por el país en las urnas.
Tiene que haber reformas constitucionales profundas en el Ecuador, esa Constitución quedó obsoleta, ya no se adapta a las realidades actuales. Por ejemplo, en materia de seguridad es un traje a la medida para la delincuencia. El Gobierno aún no ha precisado los temas a modificar si se ejecuta una Constituyente y analiza si es “políticamente correcto” ir o no a una Constituyente u optar por una reforma parcial.
Es innegable que la actual Constitución responde a los principios del Socialismo del Siglo 21 y a los intereses castristas, chavistas y del Grupo de Puebla y lo que ha servido es para crear un caos terrible en seguridad, trabajo, empleo, inversión extranjera, salud, educación, contratación pública entre tantos factores, lo que ha generado la pobreza y el hambre en nuestra Patria, por esto cualquiera que sea la decisión del gobierno del Presidente Noboa, para cambiar esta Carta Magna, debemos apoyarla en la búsqueda de un nuevo Ecuador.
