Campos Ortega Romero
Mediante resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 17 de septiembre de 2012, se celebra el 1 de junio de cada año el Día Mundial de las Madres y los Padres, fecha que resalta el papel fundamental que desempeñan las Madres y los Padres en la educación, el desarrollo y el bienestar de sus hijas e hijos.
Decreto que hace énfasis en la importancia que tiene la familia en la educación, protección y cuidado de los niños, para hacer de ellos seres integrales con un desarrollo pleno, dentro de un hogar lleno de amor, tolerancia, comprensión y felicidad. Con esta efeméride se insta a los Estados Miembros de la ONU a centrar esfuerzos, dirigidos a colaborar con la Sociedad Civil en el desarrollo de políticas y servicios de asistencia y apoyo a las familias. Sí, los padres constituyen el pilar fundamental de la estructura familiar, las comunidades y la Sociedad.
La Convención sobre los Derechos del Niño, razona que las madres y los padres son las principales personas encargadas de la crianza y desarrollo del niño, con el apoyo de maestros y proveedores. Su presencia es fundamental para que los niños se desenvuelvan y crezcan en hogares donde los valores, la disciplina y la educación constituyan las principales bases, para que las nuevas generaciones transformen el mundo en un lugar mejor para todos.
En este sentido, las madres tienen un papel decisivo en la formación del carácter de sus hijos. Ellas se encargan de transmitir en los niños sentimientos de amor, compasión, autoestima para una mayor y mejor integración a la sociedad. Por su parte, los padres forjan en el niño la personalidad, basado en reglas, valores morales y disciplina. Es más difícil lograr una mayor cooperación de ellos en la crianza de los hijos, ya que deben permanecer más tiempo fuera del hogar para buscar el sustento y cubrir las necesidades básicas del grupo familiar (alimento, vivienda, educación entre otros).
Desde 1980, la atención que la comunidad internacional presta a la importancia de la familia ha crecido, destacando el papel crítico de los padres en la educación de los niños, el Día Mundial de las Madres y los Padres reconoce también que la familia tiene la responsabilidad principal en la alimentación y en la protección de los niños. Para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, los niños deben crecer en un ambiente familiar y en una atmósfera de felicidad, amor y comprensión.
Con estos antecedentes los objetivos centrales de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, aprobada por los líderes mundiales en 2015, se enfocan en el fin de la pobreza, la promoción de una prosperidad económica compartida, el desarrollo social y el bienestar de las sociedades, al tiempo que preservan el medio ambiente. Las familias permanecen en el centro de la vida social asegurando el bienestar de sus miembros, la educación y la adaptación social de los niños y jóvenes, así como el cuidado de los jóvenes y los mayores.
Las políticas familiares orientadas pueden contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con el fin de la pobreza y el hambre, asegurando y promoviendo la salud y el bienestar en todas las edades, garantizando las oportunidades educativas a lo largo de la vida y consiguiendo la igualdad de género.
Es por eso que en esta fecha este día es una oportunidad para expresarles con las manos juntas nuestra gratitud y admiración, a todas las Madres y Padres lojanos por su entrega, su sacrificio y su compromiso con sus familias. También es una ocasión para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan, como llevar en equilibrio la vida laboral y familiar, la corresponsabilidad en las tareas domésticas y el cuidado de las hijas e hijos. Así sea.
