Y las voces de protesta
van y vienen diariamente,
suben, bajan diligentes
Porque todo les molesta.
muchos de ellos, con venganza,
se los mira desafiantes,
incitando al caminante
a sumarse a la acechanza.
Muchos quieren la cabeza
del señor Franco Quezada,
porque “dizque” no hace nada
y con todo se tropieza.
Muchos quieren que se vaya
por un “quítame estas pajas”
porque “dizque” se baraja
bajo un árbol de papaya.
Ahora bien, yo les pregunto:
qué ganamos, doña Gloria,
con la tal revocatoria
que lo tiene cejijunto?
Yo respondo, mis bonitos,
no ganamos, más perdemos,
si las cosas, como vemos,
tiene aroma de un partido.
En lugar de estar pensando
en sacarlo del mandato,
yo les pido en este rato
que coadyuven aportando.
Con ideas, con proyectos,
con recursos, con gestiones,
y muchísimas acciones
que nos dejen circunspectos.
No ganamos, nada, nada
con la tal revocatoria,
—con o sin dedicatoria—
que se muestra ya planteada.
El remedio, mis paisanos,
no es tan bueno, como dicen,
mientras viene, va, maldice,
un “grupito” ciudadano.
¡Basta ya! Revocadores,
¡Basta ya! traigan propuestas
que saldremos de esta cuesta
en toditos los sectores.
Trabajemos en conjunto,
concejales y lojanos
bien tomados de las manos
y olvidemos este punto.
De seguro que el trabajo
toma fuerza en estos años
y ascendemos los peldaños
y surgimos desde abajo.
Un votito de confianza
yo le doy, aquí en cortito,
y mejora el trabajito
y por ende, la balanza.
