Cada día se agudizan los problemas en el mundo y también en nuestro querido Ecuador. Las diferentes organizaciones han propuesto varias acciones para enfrentar las crisis que vivimos. Se ha dado el primer paso, pero falta el más importante: unificar la diversidad. Es decir, tenemos que unificarnos en una reflexión colectiva que nos posibilite ir juntos en búsqueda de enfrentar los problemas de manera comunitaria, caso contrario los dueños de los poderes económico y político seguirán dominando y explotando al pueblo ecuatoriano.
Con los aportes del padre Pedro Pierre, en su artículo “¿Dónde nos ubicamos?”, podemos encontrar algunos caminos que nos posibiliten encontrarnos en un espacio comunitario:
“La gran mayoría de las personas no saben dónde están ubicadas y ni se lo preguntan. No es que han perdido el rumbo de su vida: Es que nunca lo han tenido, en particular los empobrecidos, por razón de sobrevivencia alimenticia. La realidad es que, cuando nuestra vida no tiene rumbo, otros se encargan de ponernos uno sin que nos demos cuenta. Eso es el gran logro perverso de los grandes medios de comunicación, las redes sociales y, actualmente, la ‘inteligencia artificial’: conducirnos adónde quieren ellos sin que tengamos conciencia de aquello.
¿Por qué motivos vivimos sin rumbo?. La respuesta es porque no estamos conectado adecuadamente con la realidad: la realidad personal y la que nos rodea.
En nuestra familia no hemos tenido la costumbre de conversar un poco detenidamente cómo nos sentimos, como nos organizamos, qué nos proponemos, por qué motivos no nos sentimos bien. Luego en la escuela hemos tenido que entrar en los horarios y las temáticas que están decididos de antemano.
La religión nos atrapa en su red sacramental, sus fiestas acostumbradas, sus devociones seculares. En la gran mayoría de los casos, todo esto no tiene nada que ver con nuestras situaciones personales ni la realidad que nos rodea.
Cuando pasamos a la adolescencia y a la juventud ya los medios de comunicación, ahora el celular y pronto la dicha ‘inteligencia artificial’ nos han preparado el lugar que tiene que ser el nuestro. No nos invitan a pensar sino a aceptar lo que, según ellos, nos toca pensar y hacer en la gran ‘comunidad’ nacional.
Nos preparamos para una profesión, pero no se encuentra trabajo. No importa: “Así es la vida”, nos dicen. Si nos ponemos tensos… “Hay que migrar. Allí está la solución”, nos vuelven a decir. Y obedecemos porque no sabemos más qué hacer. ¿Funciona, no funciona? No importa. Llegaron los hijos: “¡No se preocupen! Van a salir adelante.” … No se sabe adónde y seguimos sin saber adónde vamos a parar.
Pasan muchas cosas novedosas a nuestro alrededor, pero no nos damos cuenta, porque pensamos que solitos, aislados, individualmente vamos a poder salir adelante y ser felices. No nos damos cuenta porque no nos hemos tomado el tiempo para sentarnos con otros y, juntos, entender dónde estamos parados y qué significa vivir, creer, comprender que sí podemos pensar y decidir por nosotros, en definitivo ser más humanos y más felices juntos… Si hacemos eso, por fin hemos decidido ‘ubicarnos’ y tomar, junto a otros, nuestra vida en nuestras manos… porque siempre es posible comenzar a vivir de verdad, siempre es posible cambia el sistema que se nos impone. Otro mundo es posible cuando decidimos cambiarlo juntos localmente.”
