Antonio C. Maldonado V.
La semana anterior se han tomado dos medidas que parecen parte de un plan de rescate: el Gobierno ensayó la militarización de tres administraciones en hospitales de Guayaquil: Hospital Universitario, Hospital Guasmo Sur y Hospital Monte Sinaí, y ha creado un Comité Nacional de Salud Pública; con la remoción de los gerentes y el nombramiento de nuevas autoridades que provienen de las Fuerzas Armadas, el Ministerio de Salud intenta contrarrestar la crisis que enfrentan sus hospitales públicos por falta de presupuesto, la corrupción, la inestabilidad y la inseguridad, pero no se justifica el porqué y para qué se toma esa medida hospitalaria ya que parece que no se trata como ha sido tradicional recibir el beneficiario el pedazo que le corresponde del pastel de una nueva administración.
La militarización de los hospitales ya sea de los públicos o privados en otros países y en el nuestro también en época pasada se adoptaba cuando el Estado quería garantizar continuidad de servicios esenciales bajo disciplina militar, o cuando había un interés de control político y represivo, es decir, tanto por razones sanitarias legítimas como en epidemias o guerras que las producen, y por último por razones de control social o político entre otras situaciones dictaduras o protestas como ha acontecido también en nuestro país en las dictaduras militares que requerían controles de esa índole en los organismos del Estado; por ejemplo el Poder Judicial y los dignatarios de la entonces Corte Suprema de Justicia, ahora Corte Nacional de Justicia que normalmente los nombraba la Asamblea Nacional en las dictaduras o eran impuestos en el Organismo a parientes o simpatizantes de los dictadores y también por una cantidad de dinero, en cuantía de acuerdo a la función que iban a cumplir ya sea a nivel provincia o nacional.
Retomando el tema hospitalario debemos tratar también que el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social – IESS, hasta la fecha no le encuentra la salida del túnel para las derivaciones que esto produce ya que se trata de un organismo que debe cubrir eficientemente 7 millones de personas con atención médica, lo que no ha sucedido, los directivos del IESS que se han turnado en el organismo y en particular el que lo dirige impuesto por el Ejecutivo se sigue efectuando negociados escandalosos, por ejemplo se reveló que el Seguro Social pagó $8 mil millones entre los años 2013 y 2025 a clínicas privadas.
Esperemos que los próximos días recibamos la bendición de nuestra milagrosa y traumatóloga Virgen del Cisne durante la asistencia a las misas que en el santuario de la Catedral de Loja se pasan.
