
Zapotillo posee un clima totalmente diferente del resto de cantones y las autoridades efectúan labores para evitar que la sequía de los próximos meses los golpee con fuerza. Barrios como Catanas y Máncora de la parroquia Limones ya están abasteciéndose a través de tanqueros.
Circunstancias
El cantón fronterizo se caracteriza por tener un largo período de verano y un corto de invierno, lo cual es propenso a tener sequías extremas.
A decir del alcalde de Zapotillo, Burner Moncayo García, a Diario Crónica, desde el año pasado junto a la Prefectura de Loja han venido trabajando en la construcción de pozos profundos para obtener agua que es utilizada para el riego y el consumo humano.
“Necesitamos más pozos, especialmente en la parroquia Mangahurco porque se viene los meses de octubre, noviembre y diciembre que son de estiaje y habrá escasez de agua, afectando al ganado, sembríos, incluso a los habitantes”, expresó.
En ese contexto, en barrios como Catanas y Máncora de la parroquia Limones, prácticamente no hay agua todo el año, “nosotros desde semanas atrás hemos enviado cada día un tanquero para el abastecimiento del líquido vital”, confirmó el burgomaestre.
“También en el barrio Catanas hace 2 semanas ejecutaron la perforación de un pozo profundo para la obtención de agua destinada al consumo humano. La obra busca garantizar este recurso vital para la comunidad”, afirmó.
Recordar que en época de verano las temperaturas alcanzan hasta 40 grados, según Pablo Lapo, habitante de Zapotillo, quien destacó que “al momento de la llegada de la sequía, esta problemática cubre la mayor parte del territorio, dificultando la vida cotidiana de las familias”.
“Nuestra preocupación es que vuelva a suceder lo del 2024 donde decenas de animales murieron por la falta de pasto, mientras que, los pocos cultivos son utilizados exclusivamente para alimentar al ganado”, añadió.(I).

Croninúmero
El mal temporal dejó en 2024 cerca de 500 vacas muertas y 2.310 hectáreas afectadas.
