Subsidios, paros, contrabando, compensaciones…

Numa P. Maldonado A.

En el artículo de opinión “Asuntos que los próximos gobiernos deberían resolver urgentemente”, publicado por este diario, señalaba precisamente uno de los aspectos que topa la presente entrega: terminar con las viejas y poderosas mafias que manejan por décadas los fallidos planes de Seguridad Social y de aprovisionamiento energético, mafias en manos de vendepatrias y corruptos, aliados al crimen organizado. Estas mafias, aliadas con falsos lideres gremiales y siempre con altos funcionarios de los gobiernos de turno, están tan bien posesionadas como saqueadores impunes de los recursos naturales del país y de los ahorros de la gente , que ha sido imposible eliminarlas. En el caso de los combustibles (hoy el diésel), han impedido  por cualquier medio que este subsidio, que significa, según el dato oficial, una pérdida de más de  120  millones de dólares /año (y 200 millones si sumamos el robo) al Estada, sea derogado y perjudique a las conocidas mafias, incluido al crimen organizado. De su parte el gobierno, para aplacar este pequeño remezón, ha implementado varias medidas compensatorias (18 en total) en favor de sectores productivos y sociales: transportistas, varios segmentos de agricultores, pescadores y otros, ampliación del Bono de Desarrollo, créditos blandos a pequeños emprendedores…

Como era de esperar (así es la famosa Ley de la Polaridad, no se diga en un país polarizado políticamente como el Ecuador de hoy), contra la derogatoria del subsidio al diésel, que por más de 50 años ha enriquecido impunemente a mafias muy bien organizadas de contrabandistas y ladrones, la CONAIE (o un sector de ella) junto a ciertos gremios de trabajadores y de la UNE, ha salido a protestar en varios sitios del país, con el derecho que les asiste pero sin provocar desmanes violentos

Hasta aquí, el resumen de la noticia sobre el tema. En lo que sigue, expresaré varias ideas sobre el tema.

Nuestro país es catalogado aún como un Estado con democracia híbrida (una democracia populista, que combina elementos de democracia con autoritarismo), ocupa el lugar 81 del Índice Democrático de una muestra de 167 países (sólo 24 califican como democracias plenas y 59 como regímenes autoritarios (dictaduras). Los países con democracia plena son considerados como los más felices (ejemplo: países nórdicos y en América Canadá, Costa Rica y Uruguay). La Democracia, especialmente la Democracia Plena, es un gran valor, o mejor, un conjunto de valores con elevado contenido ético y moral, que ha impedido que el mundo sucumba a los malos instintos y ambiciones de poder y riqueza.  Con todas sus imperfecciones, es el único instrumento que permite fluir el arte y la ciencia de gobernar un país del buen lado humano, garantizando más equidad, justicia, solidaridad y libertad. Y, al permitirnos razonar con sentido crítico y participar con sanas y valientes sugerencias, y acciones, construir una nueva sociedad, que conduzca a una Paz duradera, antesala del Bienestar o el Bien Común.