Nadie cede…

Nos contentan con bonitos,

con ayudas momentáneas,

como en tiempo de campaña:

inclusive, con chanchitos.

Como ven, los regalitos,

al apuro y sin medida,

nos complican más la vida

porque solo es un ratito.

Lleve, lleve su chanchito,

lleve, lleve su ayudita,

el gobierno grita y grita

a capela o parlantito.

Este paro, de a poquito,

cobra fuerza y se evidencia,

llegará la efervescencia,

ya mismito y desde Quito.

No es que quiera que suceda,

pero el hecho se aproxima

más letal que gasolina

y la paz se pone en veda.

Nuestra patria ya no rueda

con prestancia y rapidito

por la culpa del parito

que está vivo y no se aceda.

Aunque raro nos parezca

se mantiene y no acaba,

lo mantienen a la brava

por si acaso desfallezca.

Al final es una pesca,

sí señor, los dirigentes

empujados por su gente

ganan fama, nombradía.

Hablen, hablen, no sean malos

con verdad, modestia y arte

y que ganen las dos partes

la CONAIE y el tres palos.

Esperemos convencidos

que la paz se haga presente

por el bien de nuestra gente

que hoy por hoy están jodidos.