Los ‘millennials’

Luis Antonio Quizhpe

     La denominación de ‘millennials’ dio Geovanni Sartori a los video-niños que hoy ya son jóvenes que tienen una forma distinta de aprendizaje. Se los conoce también como Generación Y, y son aquellos sujetos nacidos entre 1981 y 1996, caracterizados por haber crecido en la era digital y estar influenciados por la tecnología. Están provistos de valores como la colaboración, la tolerancia y el compromiso social, y tienen una firme confianza en la tecnología digital como herramienta para el trabajo y la vida personal, según IA.

     Se los llama también hijos digitales porque han crecido con internet, la telefonía móvil y las redes sociales como Facebook, TikTok, You Tuve, Instagram, WhatsApp y LinkedIn que las manejan de manera eficiente y exhaustiva aportando al conocimiento y al estudio de manera rápida y urgente, demostrando un sentido crítico y exigente y buscando transparencia, colaboración y compromiso social en la sociedad y en sus actividades.

     Los millennials están relacionados directamente con las redes sociales, es decir, con las plataformas digitales que permiten a las personas comunicarse, crear perfiles, conectarse con otras personas, compartir contenido (texto, fotos, videos) en tiempo real y formar comunidades basadas en intereses o relaciones comunes. Su principal propósito es facilitar la comunicación, la interacción y el intercambio de información. A través de estas herramientas, los usuarios pueden intercambiar ideas, opiniones, imágenes, vídeos o enlaces y establecer relaciones personales o profesionales desde cualquier lugar del mundo.

     La Generación Y está enfocada en lo tecnológico, pues tiene confianza en la tecnología y la usan para establecer contactos, trabajar e incluso en sus actividades personales. Se creen autosuficientes porque son autónomos, quieren ser protagonistas y valoran la participación y la colaboración; además les provee de flexibilidad laboral, puesto que no suelen ser leales a una sola empresa, ya que disfrutan de la exploración de nuevos entornos y el aprendizaje de otras habilidades.

     Además de facilitar la interacción entre individuos, las redes sociales cumplen múltiples funciones: desde la creación de comunidades y la difusión de información, hasta el entretenimiento, la búsqueda de oportunidades laborales o la promoción de marcas. Incluso su versatilidad y alcance las han convertido en un elemento central de la vida digital, funcionando a las mil maravillas en el mundo del marketing, para la oferta y la demanda de productos y servicios de toda índole.

     Claro que hoy en día, quiérase o no, estamos inmiscuidos en el mundo digital, porque las famosas redes sociales son parte de nuestras vidas, casi en todas nuestras actividades cotidianas. Se han constituido en un mal o un bien necesarios, imposible de eludirlas, aunque sabemos perfectamente que corremos el riesgo de volvernos adictos o ser presa del impacto emocional. Pero con un poco de reflexión y sabiduría bien se puede evadir del uso indiscriminado, capaz de que este adelanto tecnológico no anule nuestra capacidad de raciocinio y nos lleve por los fueros de una buena salud mental.