La victoria del NO en la consulta del 16 de noviembre es el despertar del pueblo ecuatoriano, es el triunfo de la resistencia frente a la represión, es la justificación por los asesinatos por las fuerzas represivas y los caídos víctimas de la delincuencia, más los que murieron en las puertas de las instituciones de salud. Es el retorno de la política real frente a la superficialidad del gobierno, pues el proceso fue liderado por las organizaciones y movimientos sociales.
Para profundizar, nos ayuda Pedro Pierre: “La consulta del domingo pasado nos regaló una feliz sorpresa. Los resultados giran en torno al 60% de votos por el ‘NO’ y el 40% por el ‘SÍ’.
Definitivamente nos quedamos con la Constitución del 2008 porque fue la pregunta que tuvo más votos, unos 61%. Tampoco se quiere bases extranjeras en el país, con el 60%. Igualmente queremos que el Estado siga financiando las campañas electorales de los diversos partidos, con 58% de votos, para que no ganen las grandes billeteras. Un 53% de votantes estuvo a favor de conservar el actual número de asambleístas.
Esta votación mayoritaria del ‘NO’ es una clara condena a la violencia de la represión de las fuerzas militares y policiales, en particular de los altos mandos que mandaron a disparar balas a ciudadanos indefensos. El video de unos militares pateando y golpeando a quien vino a socorrer a Efraín Fuérez alcanzado por una bala en la espalda es una vergüenza mundial.
La condena nacional con este elevado ‘NO’ va contra los medios de comunicación que, pagados por el gobierno, preferían publicar mentiras, calumnias, odio y manipulando las conciencias…
Este ‘NO’ es el resultado de una campaña masiva de los sectores más conscientes de la población ecuatoriana. Primero, con su paro de 31 días, los Indígenas nos mostraron el camino, el ejemplo y la valentía que se debe mostrar cuando se humilla a un pueblo, se pisotea sus derechos.
Muchas mujeres se han hecho presentes y han alzado la voz para denunciar las consecuencias fatales del neoliberalismo promovido por el gobierno, que asesina neonatos, ancianos abandonados, personas especiales o con enfermedades catastróficas.
Los jóvenes demostraron valentía y creatividad, a pesar de ser perseguidos hasta adentro de los centros universitarios.
Tenemos que nombrar también las innumerables asociaciones de barrios, organizaciones sociales, sindicales, populares y femeninas que recorrieron ciudades y campos para dar a conocer las consecuencias nefastas del ‘SÍ’.
Esta votación marca un hito en la historia de las votaciones nacionales. Unidos, conscientes, organizados y activos. Después de esta votación Ecuador es diferente. La democracia es reconocer que el gobierno ha perdido 4 a 0. La democracia es gritar que el Pueblo ecuatoriano ha ganado, haciendo reconocer que muchas elecciones anteriores han sido fraudulentas y que el actual presidente es ilegítimo.
Ahora la democracia es no dormirnos sobre estos laureles… porque el gobierno está decidido a continuar con nuevas maneras sus proyectos fallidos. Es hora de unirse, el pueblo… En las calles se escribe la historia… Un Nuevo Ecuador es posible, necesario y urgente. Eso hemos demostrado que lo podemos lograr”.
