Pesebre familiar se exhibe al público desde hace más de 35 años

Diego Jara Delgado posando frente a un elaborado pesebre navideño, que incluye numerosos detalles y figuras, en su hogar en Loja, Ecuador.
Navidad. Diego Jara, mentalizador del nacimiento.

En el hogar de la familia Jara Delgado, la tradición de armar el pesebre navideño se ha convertido en un legado que se mantiene vivo desde hace más de 35 años, reflejando el valor de la fe, creatividad y la unión familiar que caracteriza estas fechas.

Lo que hoy es una impresionante puesta en escena no siempre fue así. En sus primeros años, esta tradición se limitaba únicamente a las figuras de María, José y el Niño Jesús. Con el paso del tiempo, el pesebre fue creciendo y transformándose, hasta convertirse en la obra que actualmente asombra a propios y extraños.

Pesebre

El equipo periodístico de Diario Crónica visitó la vivienda de Diego Jara Delgado, ubicada en las calles Nicolás García entre Azuay y Miguel Riofrío, donde año tras año se levanta este pesebre que se ha consolidado como un atractivo navideño para la ciudad.

Durante las noches, la fachada de la casa se ilumina con un arco de luces que da la bienvenida a los visitantes que llegan para admirar el trabajo artesanal. El pesebre cuenta con entre 800 y mil piezas, en su mayoría estáticas, aunque algunas incorporan movimiento, lo que aporta dinamismo y realismo a los distintos escenarios.

Gracias a la experiencia adquirida a lo largo de los años, Diego logró completar el armado en tiempo récord, iniciando los primeros días de noviembre. “La práctica ayuda mucho, sobre todo para saber dónde ubicar cada elemento”, comentó.

Actualmente, el pesebre se divide en tres escenarios principales.

El primero presenta un ambiente de fantasía con nieve.

El segundo recrea el camino a Belén, donde se encuentra el nacimiento de Jesús.

El tercero muestra diversos oficios tradicionales, bordeados por una representación de la creación de Dios y los animales.

Cada espacio destaca por la precisión de sus detalles: ríos con personas realizando oficios cotidianos, paisajes minuciosamente trabajados y figuras colocadas de manera estratégica, lo que demuestra el esmero puesto en cada rincón del pesebre.

En el centro de se mantiene como pieza principal el Niño Jesús, una imagen tallada en madera con más de 100 años de antigüedad, obtenida mediante un intercambio con la familia Merchán. Aunque se desconoce su origen exacto, la imagen solo ha requerido una restauración y es atribuida a la escuela de Caspicara, reconocible por rasgos como la forma de la boca y el corazón tallado en el pecho.

Para esta Navidad, el Niño Jesús luce un atuendo especial compuesto por un vestido y capa de color rojo, con delicados detalles decorativos que realzan su valor histórico y religioso.

Invitación

La familia Jara Delgado extiende una cordial invitación a la ciudadanía para visitar el pesebre de 7m x 3m. “Las puertas están abiertas, solo deben tocar y con gusto los recibimos”, expresó Diego, reafirmando que esta tradición no solo se conserva en el hogar, sino que se comparte con toda la comunidad.

Familia Jara-Delgado

Pesebre familiar se exhibe al público desde hace más de 35 años

CroniDato:
El pesebre permanecerá en exhibición hasta los primeros días de febrero, para que más personas puedan apreciarlo.

Detalle de un pesebre navideño con figuras artesanales, destacando la imagen del Niño Jesús y otros personajes decorativos.
En la fotografía se observa el primer pesebre de la familia.

Actual pesebre: