Navidad de los pobres

Efrén Sarango

En este mes de deslumbrante luz,
de pomposas celebraciones,
no permitas que el pobre, Jesús,
lo viva sin sus aspiraciones.

No consientas que en la mesa
desnuda de los menesterosos
se enraíce la pobreza
y se vuelvan rencorosos.

Por lo menos, en esta fecha,
importante del calendario,
cual campesino que cosecha
tenga solaz y no calvario.

No desprotejas con tu manto
la agonizante mendicidad
y no permitas que con su llanto
los pobres maldigan la navidad.

Devuélveles la fe en estos días
y la esperanza de poder ver
la serenidad tuya cuando pedías
que, con esto, podrán renacer.

Señor, los tiempos han cambiado,
tu pesebre huele a neón,
la fe se ha distorsionado,
ha invadido la ostentación.

Pobres de esta austera región
no se lamenten en navidad,
que no se convierta en obsesión,
la recompensa es eternidad.