América Latina perdió el derecho a administrar sus recursos naturales

César Augusto Correa

elcesrabelt@gmail.com

El propio desarrollo del capitalismo y la aproximación del socialismo conducen a un avance de la globalización, con la consecuente integración de grandes bloques económicos y políticos, con todos los dolores que implica un parto, con episodios muy agradables para unos y desagradables para otros. El secuestro del presidente de Venezuela, el 3 de enero de 2026, con invasión de fuerzas armadas estadounidenses a Caracas, marca un antes y un después, porque el mensaje que deja la operación dirigida por Trump es el de que la soberanía de los estados ha sido definitivamente abolida.

EE.UU. se ha adjudicado violentamente el derecho a explotar en su beneficio todos los recursos naturales del continente, estén en el país que estén, gobierne quien gobierne. Lo que Latinoamérica conquistó en la segunda mitad del siglo XX, no va más. Por las buenas o por las malas, EE.UU. aprovechará nuestra riqueza, compartiendo con nosotros las utilidades que nuestros gobiernos alcancen a conseguir. Venezuela estaba ante el dilema de perderlo todo o salvar lo que más se pudiera. Supongo que el ejército gringo iba a seguir lanzando misiles sobre Caracas hasta que se entregue Maduro y supongo que el presidente venezolano resolvió sacrificarse para que Caracas no se convirtiera en otra Gaza, no hay otra explicación para que no se haya derribado ningún helicóptero invasor.

Maduro estaba dispuesto a venderle petróleo a EE.UU. en las mismas condiciones que se lo ofrecía al mundo entero. Ahora solo se lo podrá vender a EE.UU., en las condiciones que la potencia imperialista lo decida. Los ingresos que por cualquier concepto obtenga el Estado venezolano seguirán administrados por la PSUV, al máximo posible en beneficio de los trabajadores, de la ciencia, del arte, de la industrialización.

Es un proceso de integración económica, política, cultural del continente, bajo el liderato de los yanquis,… hasta que los latinos tomemos la conducción, al mismo tiempo que nos iremos integrando a China y a los BRICS.

Descarto por completo la posibilidad de que Maduro sea restituido en el cargo del que fue arbitrariamente despojado por Trump; el rechazo mundial a tan repudiable hecho servirá para colocarnos en mejor posición a los latinoamericanos en la mesa de negociaciones con el imperio.

El Derecho burgués ha colapsado, es incompatible con un sistema que se halla en incontenible decadencia; la ONU, la OEA y similares son organismos más inservibles que antes; la situación actual del mundo exige forjar un nuevo Derecho, apropiado para ir construyendo el nuevo mundo, en el que la paz sea un imperativo que todos lo necesiten y lo defiendan, en el que la ciencia garantice buenas condiciones de vida para todos los habitantes del planeta.