
La trayectoria de María Elena Guerrero Rodríguez destaca como un ejemplo de perseverancia, vocación de servicio y compromiso con la salud. Oriunda del cantón Macará, provincia de Loja, ha construido una carrera profesional sobresaliente en el campo de la medicina, logrando una trayectoria intachable como médico general por más de dos décadas y alrededor de 12 años como especialista en cirugía general.
Vida
En diálogo con Diario Crónica, relató que se formó como médico cirujana en la Universidad Nacional de Loja, donde obtuvo su título de médico general en 1998. Posteriormente, en 2008, culminó su especialización en cirugía general, convirtiéndose en la primera mujer cirujana de la ciudad y provincia de Loja.
“Es un honor que jamás pensé alcanzar. Este logro se convirtió en un compromiso con mi profesión, mis pacientes y la nueva generación de médicos”, expresó con orgullo.
Actualmente, se desempeña como docente en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Loja y como cirujana en el Hospital General Isidro Ayora de Loja, espacios en los que ha fortalecido su crecimiento tanto profesional como personal, aportando con su experiencia a la formación de nuevos profesionales de la salud.
Su formación académica también se ha enriquecido con una maestría en Gerencia en Salud y otra especialidad en Educación Superior, además de diversos diplomados en áreas clínico-quirúrgicas y pedagógicas. A lo largo de su carrera ha participado como expositora y conferencista en congresos médicos, ha realizado publicaciones y artículos científicos, y tuvo el honor de desempeñarse como jefa del servicio de cirugía del Hospital Isidro Ayora durante tres años.
Sin embargo, reconoce que el camino no ha estado exento de desafíos. Cada obstáculo —señala— se convirtió en una oportunidad para aprender y fortalecerse. En ese recorrido, destaca el apoyo de su familia y, especialmente, el amor de su hijo Juan Carlos, quien sigue sus pasos en la medicina y actualmente cursa el segundo año de especialidad en traumatología.
Para Guerrero, su experiencia demuestra que las mujeres pueden abrir caminos incluso en profesiones donde aún existen barreras. Considera que con vocación de servicio, esfuerzo y perseverancia es posible derribar límites y alcanzar nuevas metas.
“En este Día Internacional de la Mujer quiero recordar que cada mujer que lucha por sus sueños no solo transforma su vida, sino que también abre oportunidades para las que vienen detrás. Muchas veces no seguimos caminos, somos nosotras quienes los abrimos”, reflexionó.
