La generosidad de Virginia Riofrío trascendió y nació la UTPL

A sculpted bust of a woman, dedicated to Virginia Riefrig, displayed on a stone pedestal with an inscription, surrounded by green plants.
Monumento de Virginia Riofrío Burneo y su legado en la educación superior.

El gesto altruista de Virginia Riofrío Burneo transformó el destino académico de una ciudad entera, convirtiendo un sueño educativo en una de las instituciones más influyentes del Ecuador, la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). Su legado está marcado en un monumento, mural y un bloque que lleva su nombre.

Trayectoria

La historia de la educación universitaria en Loja no puede comprenderse sin la figura de Virginia Riofrío Burneo, mujer visionaria cuya generosidad marcó un antes y un después en la formación profesional del sur del país. Nacida el 20 de mayo de 1905, en el hogar conformado por el Dr. José María Riofrío Eguiguren y Carmen Burneo Samaniego.

Su formación académicamente la realizó en la Unidad Educativa Santa Mariana de Jesús, consolidando valores que más tarde orientarían su compromiso social.

En 1970, junto al Hermano Santiago Fernández García, concibió la creación de una universidad privada y católica, destinada a brindar oportunidades de formación a la juventud. Ese anhelo tomó forma gracias a la entrega de extensos predios ubicados en el sector San Cayetano, al nororiente, a la comunidad de los hermanos maristas, quienes impulsaron la construcción inicial de aulas y bloques académicos.

Aquella contribución no se limitó únicamente al terreno. La benefactora destinó recursos económicos para la edificación del bloque académico N.º 4, fortaleciendo así la infraestructura de la hoy reconocida UTPL.

Más de medio siglo después de su fallecimiento, su memoria permanece vigente como símbolo de entrega y compromiso. Su legado ha sido inmortalizado mediante un mural elaborado en 1974 por el arquitecto Juan Flores Cabrera, obra que refleja valores como enseñanza, amor y humildad, pilares fundamentales de la comunidad marista.

Asimismo, un monumento ubicado en uno de los accesos del campus universitario permite a estudiantes y visitantes reconocer la trascendencia de quien, con visión y desprendimiento, sentó las bases de un proyecto educativo que continúa transformando vidas. (I).