Alfredo Suquilanda
El sistema de agua potable que actualmente abastece del líquido vital a la población de Macará, no cuenta con el caudal suficiente para suministrar el servicio las 24 horas al día; solamente la población que habita en el centro de la ciudad goza de este servicio, la ciudadanía que habita en la parte marginal no cuenta con este servicio elemental. Aproximadamente el cincuenta por ciento de la población no tiene agua potable, es decir el sector más pobre de la ciudad.
Por otra parte, la mayoría de las redes de alcantarillado sanitario de la ciudad están construidas por tuberías de hormigón vibro prensado que datan del año 1962 y 1982, por lo que al momento se presentan constantes colapsos en varios tramos. Esto, adicionado a que se han generado asentamientos poblacionales en sitios que no cuentan con colectores de alcantarillado sanitario, ha provocado que se descarguen las aguas residuales en los distintos cursos de agua superficial. La ciudad no cuenta con una planta de tratamiento de aguas residuales, por lo que las descargas de las redes existentes de alcantarillado sanitario llegan a los cursos de agua naturales (quebradas) y desembocan en el río Macará, que es un río binacional, perjudicando así no solamente a nuestro hábitat y medio ambiente, sino también a los habitantes de nuestro vecino país del Perú.
Finalmente, la ciudad no cuenta con sistema de alcantarillado pluvial, por lo que en temporada invernal las calles constituyen los ductos de evacuación de las aguas pluviales, provocando que en las tapas de las cajas de registro y pozos de revisión ingrese gran cantidad de caudal de aguas lluvias al sistema de alcantarillado sanitario, con las consiguientes consecuencias, lo que podría agravarse por la proximidad del Fenómeno de El Niño.
Con estos antecedentes, se hace necesario que el gobierno nacional liderado por el señor Presidente Constitucional de la República del Ecuador, Daniel Noboa Azin, y el actual ministro de Ambiente y Energía de Ecuador, Juan Carlos Blum, contribuyan con el financiamiento del Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario y Pluvial de la ciudad de Macará, Segunda Etapa, puesto que el mismo se encuentra enmarcado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). También en aplicación del artículo 249 de la Constitución de la República, que reconoce y manda tratamiento especial para los pueblos de frontera.
El proyecto apunta a la descontaminación de los cursos naturales de agua y del principal afluente pluvial binacional, como es el río Macará, súmese a esto la contaminación por la minería “legal” e ilegal que también contamina con mercurio, plomo, arsénico y otros elementos químicos; en desmedro de la salud de ecuatorianos y peruanos. La inversión aproximada de todo este proyecto es de veinte millones de dólares, como es fácil colegir el municipio de Macará no tiene los recursos económicos para esta obra salvadora, por lo que se hace necesario la contribución del gobierno nacional para crear fuentes de trabajo , reactivar la economía en la frontera, ahora que está cerrada; y; salvaguardar la soberanía nacional, por lo que desde ya se agradece al señor Presidente Daniel Noboa, la atención preferencial que merece Macará y todos los pueblo de frontera, además esta obra podría ser financiada por cooperación internacional o préstamo no reembolsable por parte de Banco de Desarrollo del Estado.
