Bioprotección en tiempos de pandemia

Diego Lara León

En cualquier actividad productiva es fundamental el conocimiento y cumplimiento de protocolos de seguridad industrial. En general existen 3 condiciones por las cuales se puede producir un accidente en el trabajo: por caso fortuito, es decir, por algo realmente inesperado; por problemas de infraestructura o mantenimiento, es decir que los equipos que usa un trabajador no están en buen estado; y, el más común, por inobservancia o imprudencia del trabajador.

El más alto porcentaje de accidentes lo generan los trabajadores que dicen “a mí no me va a pasar”.
En las empresas cuesta mucho educar a los trabajadores y en ciertos casos se debe advertir con sanciones económicas o pérdida del empleo a quienes “no quieren” usar los equipos ni observar los protocolos. Hasta 3 meses se demora un trabajador en usar correctamente su equipo (casco, mascarilla, zapatos, cinturón, etc.) y en cumplir cada uno de los protocolos.

Lo que describí explica lo complejo que será que la ciudadanía, los comerciantes, artesanos y pequeños productores se adapten al uso correcto de equipos de bioseguridad y al cumplimiento de los protocolos anti-covid.
Capacitar está bien y es necesario, pero considero que lo más importante es evitar el “a mí no me va a pasar”, o el “de algo hay que morirse”, o el “dejémosle a Dios él me protege”. Esas actitudes demuestran desconocimiento, irresponsabilidad y falta de empatía hacia la familia y los semejantes.

Aparte de los protocolos específicos para cada actividad económica que ya empiezan a difundirse por diferentes canales (y si no los tiene, búsquelos en google, seguro encuentra algo interesante), existen los protocolos elementales de cuidado personal: Use mascarilla siempre que salga a calle, si puede use gafas o protector facial, recuerde que no debe tocarse la cara con las manos sucias, lávese las manos con agua y jabón de una forma mucho más frecuente a lo que estaba acostumbrado, desinfecte su lugar de trabajo, cuando llegue a casa deje los zapatos en la puerta y cámbiese de ropa.

Recuerde siempre que, si Ud. es imprudente, no solo está complicando su salud, sino también la salud de sus seres queridos, la salud de quienes ama. Si debe salir en estos días salga muy precavido y bien protegido, el enemigo del que debemos cuidarnos es invisible.