La imagen del Covid-19

Lilia Carpio lkcarpio@utpl.edu.ec

Más de setenta días de confinamiento en nuestros hogares, y aun parece una película de ciencia-ficción. Normalmente una película termina entre dos o tres horas después; pero en este caso, el cine con sus extraordinarias narrativas y efectos especiales, no supera en nada a la realidad de la situación que vivimos, aquí es cuando cobra sentido la frase: “la realidad supera a la ficción”.

¿Cuál es la imagen de la situación actual? ¿Cuál es la imagen de este virus? Cómo responder estas preguntas desde un punto de vista objetivo si a través de los medios recibimos diferentes lecturas de lo que sucede, pero nos cuesta saber qué es verdad y qué no lo es, y a pesar de recibir grandes cantidades de información en medios, redes sociales, WhatsApp y otros, es difícil entender lo que sucede y cómo sucede cuando nuestra visión está tan limitada y nuestro conocimiento de lo que pasa proviene de los medios.

Otras imágenes están compuestas de vehículos que transportan alimentos, que al no poder comercializar en los mercados de la ciudad han optado por recorrer los diferentes barrios, pero también las imágenes de los días en que obligadamente debemos salir para abastecernos de alimentos llegan a abastecernos de información sobre nuestro entorno.

Algunas de estas imágenes parecen normales, sin embargo, tienen a un nuevo protagonista en ellas, un protagonista al que en teoría nadie ve, se trata del coronavirus, y digo en teoría, porque en realidad su reflejo sí está presente, en el temor reflejado en el rostro de las personas que, con el uso de alcohol, desinfectantes, mascarillas, guantes, protectores faciales, etc., tratan de evitar el contagio, en la preocupación de autoridades y ciudadanos que no saben qué será de todos mañana, en las banderas rojas que ondean fuera de hogares humildes que sin hablar nos dicen a gritos que nos necesitan. En otros casos, la presencia del virus se evidencia en el dolor de quienes perdieron a familiares y amigos, sin un adiós y en soledad, y en el miedo de quienes viven con el virus y luchan por vencerlo.

En definitiva, las imágenes de nuestra realidad han cambiado, y son muy distintas para cada persona ¿Cuándo volveremos a ver las imágenes de reuniones de amigos, compañeros y de familias completas? ¿Cuándo se podrá transitar libremente y sin miedo a contagiarse? Estas preguntas aún no se pueden responder con certeza, pero esperemos que al igual que en el cine, la vacuna llegue pronto y sobrevivamos para presenciar el fin de las imágenes del COVID-19.