El permanente saqueo del Seguro Social

Antonio C. Maldonado. V.

La Revolución Juliana de 1926 protagonizada por la oficialidad joven asqueada de la corrupción de la plutocracia bancaria imperante que mantenían en un catastrófico estado la administración pública; y, como consecuencia de las grandes luchas sociales y políticas de los años 20 y 30 del siglo pasado el régimen de la Revolución Juliana, tuvo el acierto de designar al ilustre lojano Dr. Isidro Ayora Cueva, Presidente Interino destacado médico cirujano que realizó estudios en Paris en esa época conocida como la ciudad luz por los más importantes logros en el campo científico, cultural y artístico que se impartía a los países del planeta.

El Dr. Isidro Ayora ejerció el mandato interino desde 1926 a 1929, en cuyo interinazgo a más de la creación de importantes instituciones públicas que perduran hasta la fecha, el 13 de marzo de 1928 se funda mediante el correspondiente Decreto Ejecutivo la Caja de Jubilaciones, Montepío Civil y Montepío Militar, Ahorro y Cooperativa con la denominación de la Caja de Pensiones la cual protegía a funcionarios del magisterio público, empleados públicos, bancarios y militares, posteriormente ha tenido una serie de reformas ampliatorias de cobertura de la institución en beneficio de los afiliados y familiares, en cuyas etapas se ha obtenido algunos beneficios para los trabajadores como el aporte patronal y su organización y trabajo se fundamenta en los principios de solidaridad, obligatoriedad, universalidad, equidad, eficiencia, subsidiaridad y suficiencia; continua pendiente la reforma a la ley de seguridad social por parte de la Asamblea Nacional que se espera este alineada o en concordancia con los preceptos constitucionales; esperamos que eso acontezca, para que varios preceptos como los de equidad y eficiencia sean una realidad, pues, debe aplicarse el principio de equidad en lo relativo a pensiones jubilares, ya que mientras unos jubilados reciben pensiones que rebasan los miles de dólares mensuales una gran cantidad no perciben ni el 50% del salario mínimo vital.

En lo referente al tema planteado el actual Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social – IESS, desde sus orígenes y cuando ya contaba con algunos recursos se convirtió en la “caja chica” de los gobiernos de turno, pero actualmente y desde que contaba con fondos para atender de forma eficiente a afiliados y jubilados se convirtió en el tonel sin fondo de todos los gobiernos con el sistema de préstamos que nunca los pagaron, manteniendo el artificioso sistema de “consolidación de la deuda”, o sea que al vencimiento no se pagaba ni capital ni intereses y seguía en aumento la deuda en grave perjuicio de afiliados y jubilados.

En la actualidad y con motivo de la pandemia del virus corona a los hospitales del IESS de todo el país están dedicados a la atención de esa enfermedad, quedando la atención médica a aportantes y jubilados sumamente restringida.

Pero lo más grave de la emergencia de salud es que se comienzan a destapar los millonarios robos de los fondos de los dineros del IESS en los hospitales de todo el país mediante turbios negocios y negociados en la millonaria adquisición de medicamentos e instrumental con insaciables empresas fantasmas del sector privado, lo que llega al colmo de la voracidad cuando aprovechándose del fallecimiento de algunos pacientes realizan el negociado de los ataúdes y honras fúnebres, cuyo monto es millonario.

Esperamos que no solamente nos den noticias alarmantes del atraco de los fondos del IESS, que lo ponen al borde de la quiebra, sino que al igual que en otras instituciones victimas del latrocinio, como lo puntualiza la Conferencia Episcopal, a más de la sanción se recupere el producto del atraco.