Diario Crónica auténtico intérprete de la sociedad lojana

Campos Ortega Romero

El periodismo es el oficio que tiene como fin la búsqueda exhaustiva y la producción de noticias que informe a la sociedad sobre su contexto inmediato. El periodismo se materializa en cápsulas informativas (noticias, crónicas, reportajes, entrevistas, infografías) que buscan sintetizar un momento o un evento específico. Desde el siglo XX el periodismo se convirtió en la profesión que asumía, como misión de carácter público la labor de mantener informados a todos los sectores de la sociedad sobre los acontecimientos que están sucediendo a su alrededor, y que involucran denuncias y problemas fundamentales.

En toda sociedad abierta, democrática, plural y liberal, el sentido común nos conduce a pensar que ningún sistema de estas características puede existir y desarrollarse sin la función constitutiva de los medios de comunicación social igualmente libres e independientes. En nuestra provincia, hace 41 años, nace el diario lojano vespertino, Crónica de la Tarde con su información dinámica, veraz y oportuna con el aparecimiento de su primer ejemplar el 1 de Noviembre de 1979 y con el correr del tiempo, actualmente se convierte en un periódico matutino.

Desde la fecha en mención, las lojanas y lojanos reconocen el rol importante de este medio de comunicación impreso en el proceso democrático y lo premian con un alto grado de confianza en comparación con otras instituciones de la sociedad. Con este logro, deben sentirse orgullosos los Directivos, cuerpo de redactores, cronistas, reporteros, diseñadores, periodistas y personal que labora en el Diario Crónica, también deben sentir aquello de conllevar una enorme responsabilidad con la comunidad.

Responsabilidad que se trasluce al concebir por parte de sus directivos, que la razón de ser de un medio de comunicación impreso es el servicio público y que su misión constituye un carácter social y que cualquier otro interés sea político, religioso, económico, filosófico, cultural, debe estar supeditado a la premisa del bien común, al principio altruista del beneficio a la comunidad. Y que solo la práctica constante de una conducta invariable le garantizará al medio de comunicación su propia supervivencia en un ámbito de libre competencia y libertad. Para de esta manera ser considerado, con el paso de los días, como auténtico intérprete de la sociedad lojana, genuino vocero de sus inquietudes, problemas y anhelos, cuyas opiniones pueden ser confiables y su tarea ser merecedora de amplia credibilidad.

Credibilidad que ha constituido su credo y mística de servicio en la búsqueda de una Loja mejor para todos y de todos y una irreducible defensa de los derechos del hombre y la libertad, han constituido requisitos básicos para escribir en sus páginas, por lo que bien podríamos señalar que a los cuarenta y un años de labores, Crónica es un medio de comunicación social, amplio e integral en el intento de llegar con el conocimiento de los comportamientos humanos y sociales a la mayoría de los lojanos, para robustecer su cultura e identidad y con ello el crecimiento como personas.

Nuestro saludo y abrazo fraterno al trabajo constante del diario de los lojanos, a la férrea voluntad de sus inspiradores, que han estado al servicio indeclinable de los ideales, que en un último análisis se refleja en el propósito supremo de construir una provincia grande, justa, sabia y libre. Nuestras felicitaciones a todo el personal que labora en este medio de comunicación escrito, al Lic. Ismael Betancourt Director, a la Ing. Paola Betancourt Mora Gerente. Nuestra admiración por su trabajo apasionado y sin vacilaciones ni fatigas en la causa del desarrollo y el progreso, la libertad y la justicia, por Loja, ciudad y Provincia.

Por ello seguimos creyendo junto a Jean Paul Sartre, que la vida es una pasión; pero con razones para que la asumamos de nuevo todos los días, por cuanto el periodismo guía, analiza y difunde valores, para ayudar a sus lectores a desarrollar un nivel crítico del conocimiento y la realidad. Podemos renunciar a todo, menos a la esperanza. Salud a los cuarenta y un años del Diario Crónica. Así sea.