Esa canción tuvo la culpa

Ruy Fernando Hidalgo Montaño

Este articulo surgió a raíz de escuchar una canción muy añeja de esas que llegan así de pronto y se te instalan sin pedir permiso en un lugar de tu cerebro donde se anidan los recuerdos buenos y malos, amargos y dulces. De venturosos tiempos o de inauditas tragedias.

Una simple canción tiene la particularidad de transportarte a diversas etapas de tu vida, en las que fuiste increíblemente feliz, o tremendamente triste. Te permite evocar momentos grandiosos y lugares que se vuelven inolvidables, porque en ellos experimentaste instantes hermosos que estarán por siempre latiendo en tu mente. Como también, traen a tu memoria vivencias que desearías botar a la basura y no reciclarlos jamás.

Te invaden imágenes de personas que son o fueron especiales en tu existencia, todas estas mágicas cosas se desencadenan tan solo escuchando una canción, como por ejemplo aquella ocasión, cuando tú, confundido y adolecente con voz entrecortada por los nervios le confesaste tu tierno amor a quien creías era la dueña absoluta de tu corazón y de todo tu ser, que luego descubriste que no era tanto así. 

Una sola canción tiene la propiedad de tornar un día aburrido en un día alegre y súper dinámico, claro que dependerá de lo que te recuerde, un día cualquiera vas en tu carro o caminando tratando de cumplir con tu rutina diaria y entonces llega a tus oídos las notas de una melodía y es cuando tu inteligencia procesa toda esa gama de información, es justamente ahí donde te vienen los recuerdos de la mas variada especie y logran transformar tu rutina convirtiéndola en algo distinto a lo que habías planeado para esa jornada.

¡Sí señor! Solo las canciones pueden traer a tu memoria cosas simples o importantes para ti, cosas que marcaron tu tiempo y tu espacio y te vuelves mas vulnerable o mas valiente ante el diario vivir. Hay quienes dicen con esa canción me case y se arrepienten de haberlo hecho, u otros que bendicen esa decisión,  o aquellos que con una canción sienten de forma intensa y nostálgica la separación de un ser querido que nunca ha de volver, o esa otra canción que recrea en tu mente ese tiempo en que  estabas tirado en la cama de un hospital con pocas esperanzas de curarte y esa fatídica canción galopaba incesante diciéndote lo mortal que eres, deseabas con locura apagar los parlantes del centro hospitalario, mas ahora te puedes reír con el mismo tema, porque Dios te dio  otra oportunidad, existen infinidad de evocaciones que provocar escuchando una canción cada cual tiene su favorita o su trágica todo es cuestión de lo que le traiga a la mente, claro que estas cosas se hicieron para almas sensibles, para las que no lo son, no será mas que una solemne tontería.

¿En su vida de qué tuvo la culpa una canción?  ¿Tal vez de un desplante o de un momento idílico? ¿De un verdadero infierno, o de un paraíso? Solo usted tiene la respuesta.

Yo me convenzo más cada día, de que en cada canción existe un sentimiento, algún instante que rememorar, permítanme robarles un pensamiento, un poco de tiempo para soñar. Para despejarnos un poco de estos terribles momentos que vive la humanidad ¿Me lo permiten? Si dijo si, gracias.