Nombre para calle en la ciudad de Loja

Santiago Armijos Valdivieso

Nuestra querida urbe sigue creciendo por los cuatro costados y consecuentemente la apertura de calles se torna ineludible. Por supuesto, bautizarlas con nombres de ciudadanos que han dejado huella en la sociedad las engrandece, a más de que con ello, se sigue forjando la memoria colectiva, tan necesaria para que los pueblos afiancen su identidad y su querencia al terruño.

En ese escenario y ante la apertura del cabildo a recibir sugerencias de la ciudadanía, hace semanas presenté una solicitud ante las autoridades municipales; a la que se adhirieron el Colegio de Abogados de Loja, la Casa de la Cultura Ecuatoriana (Núcleo de Loja) y un grupo de notarios y abogados; para pedir que una de las nuevas calles de Loja lleve el nombre de un destacado lojano, quien; a su manera, en su tiempo y en su espacio; forma parte importante de la memoria de Loja; gracias a sus valiosos aportes poéticos y jurídicos, cumplidos en bien del desarrollo de nuestra tierra sureña, a la que amó con pasión y de la cual no se ausentó nunca.

Me refiero al Dr. Leonardo Guillermo Burneo Valdivieso (1935-2011), destacado deportista, excelente poeta y distinguido profesional del derecho; quien, con sobra de merecimientos, asentados en una vida limpia y pintada con el brillo de la honestidad; paralelamente a la creación poética que la plasmó en varios poemarios; ejerció las funciones de notario público, de magistrado y de abogado de las buenas causas. Tuve el gusto de conocerlo y preciarme de su amistad desde los años ochenta del siglo pasado; gracias a la limpia y sincera amistad que mantuvo con mi familia; y, especialmente, por ser el progenitor de entrañables amigos míos, quienes hoy prolongan su existencia.

A más de ser dueño de una aguda inteligencia; de una extensa cultura general y de una gran sensibilidad para expresar emociones, sentimientos y sensaciones en hermosos versos; el doctor Burneo Valdivieso fue un hombre bueno y generoso que dedicó gran parte de su vida al servicio público, al derecho y a la cultura. Varias veces pude disfrutar de su conversación serena, ilustrada y enriquecedora, incluso hasta en el ocaso de su vida en que el tiempo fue mermando sus fuerzas hasta llevarlo al sueño eterno. Personas como él, han hecho especial a Loja. Sus sonetos, sus anécdotas, su don de gentes, sus hijos y sus nietos, quedan como valioso legado para nuestro rincón del mundo. Muchos lojanos de distintas generaciones dan fe de aquello y recuerdan con aprecio su especial forma de ser y servir.

Las ciudades se engrandecen o empequeñecen, fundamentalmente, por las virtudes y la solidaridad de sus vecinos, quienes, cuando son de actuar generoso, identificados con el servicio al prójimo e inclaudicables caminantes de los andamios del bien común y de la cultura; ayudan a que estas pasen a ser, de simples conglomerados humanos a colmenas humanas fraternas, propicias para el buen existir, para la identidad con la patria chica y para el florecimiento de las distintas manifestaciones culturales y del espíritu.

Por todo ello, es de lo más justo que el Municipio de Loja resuelva que una de las nuevas calles de la ciudad lleve el nombre del Dr. Leonardo Burneo Valdivieso.